“Chessi”: el apodo que consagra a Faustino Oro en el Tata Steel

Última actualización: 24 de enero de 2026
Autor: Isaac
  • Garry Kasparov volvió a bautizar a Faustino Oro como “Chessi”, comparándolo simbólicamente con Lionel Messi.
  • El argentino de 12 años lidera el Challengers del Tata Steel con 4 puntos en 5 rondas y una performance de 2760.
  • Su victoria sobre Miaoyi Lu, con un 95,7% de precisión en 27 jugadas, fue calificada como una de las mejores de su carrera.
  • Oro persigue el récord de Gran Maestro más joven de la historia y aún debe obtener una tercera norma en un torneo abierto.

Joven ajedrecista apodado Chessi

La palabra “Chessi” se ha instalado con fuerza en el mundo del ajedrez para hablar de un chico argentino de 12 años que no deja de sorprender. En el tradicional Tata Steel Chess, en Países Bajos, Faustino Oro firmó una actuación que ha hecho que medio circuito vuelva a mirar hacia el tablero donde juega este joven del barrio porteño de San Cristóbal.

Su último triunfo en el torneo Challengers del 88° Festival Tata Steel no solo le permitió situarse en la parte alta de la clasificación, sino que reavivó un apodo que ya forma parte de su historia reciente. Ese término, que mezcla “chess” y “Messi”, ha sido rescatado nada menos que por Garry Kasparov, una de las grandes figuras de todos los tiempos del ajedrez, para describir lo que ve en el tablero cuando juega Oro.

Cómo nació y qué significa el apodo “Chessi”

El mote de “Chessi” no surgió de la nada ni en esta última semana. Kasparov lo utilizó por primera vez en 2024, cuando Faustino Oro se convirtió en el maestro internacional más joven de la historia. Jugando con la palabra inglesa chess y la referencia inevitable a Lionel Messi, el excampeón mundial apuntó a esa combinación de talento precoz, impacto mediático y expectativas que rodean al joven argentino.

Ahora, en pleno Tata Steel 2026, el azerbaiyano nacionalizado croata decidió repetir el apodo con un mensaje tan corto como cargado de simbolismo: “Chessi!”. Lo hizo en su cuenta de X (antes Twitter), donde le siguen más de un millón de personas, al citar una publicación en la que se resaltaba el rendimiento actual de Oro en comparación con el año pasado, cuando había sumado apenas 3,5 puntos en 13 rondas.

La elección de esa única palabra, acompañada por la bandera argentina, fue interpretada como una especie de “bendición” pública. No se trató de un hilo extenso ni de un análisis de la partida, sino de una etiqueta que resume cómo ve Kasparov al niño: un talento del ajedrez con proyección de fenómeno global, al estilo de lo que Messi representa en el fútbol.

Apodo Chessi en el mundo del ajedrez

Un inicio demoledor en el Challengers del Tata Steel

El contexto del nuevo “bautismo” de Kasparov ayuda a entender el peso del apodo. En el Challengers del 88° Festival de Ajedrez Tata Steel, disputado en Wijk aan Zee, Faustino Oro ha arrancado el torneo a un ritmo que pocos esperaban. En 2025, en el mismo evento, se había quedado en 3,5 puntos tras 13 rondas. Este año, con solo cinco partidas jugadas, ya acumula 4 puntos y se ha instalado como uno de los líderes.

Su puntuación parcial le permite compartir la cima de la tabla junto a nombres como el azerbaiyano Aydin Suleymanli y el estadounidense Andy Woodward, todos con 4 unidades. Detrás se sitúan jugadores de peso como Marc’Andria Maurizzi y Carissa Yip (3,5 puntos), mientras que otras figuras consagradas —entre ellas Vasyl Ivanchuk o David Yuffa— aparecen algo más rezagadas.

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Los números de rendimiento van en la misma línea. Según las estimaciones de los especialistas, la actuación de Oro en estas primeras rondas se corresponde con una performance cercana a los 2760 puntos Elo, un nivel asociado normalmente al grupo de los diez mejores jugadores del mundo. Al mismo tiempo, su Elo oficial supera ya los 2516-2531 puntos, con un incremento de unas 15 unidades respecto a su registro previo al torneo.

Este salto no solo tiene valor estadístico: para un jugador de 12 años, consolidarse por encima de los 2500 y acercarse a la barrera de los 2600 Elo es un mensaje claro al circuito de que no se trata de una racha aislada, sino de una progresión sostenida.

La victoria sobre Miaoyi Lu: precisión casi perfecta

Partida destacada de Chessi

El punto que disparó los elogios recientes fue la victoria de Faustino Oro frente a la prodigio china Miaoyi Lu, de 15 años, en la quinta ronda del torneo. El duelo se jugó en el polideportivo De Moriaan Center, en la localidad costera de Wijk aan Zee, y era seguido con atención porque enfrentaba a dos jóvenes llamados a marcar la próxima generación del ajedrez de élite.

Lu ocupa el primer puesto del ranking mundial femenino juvenil sub-20 y figura entre las mejores jugadoras del planeta. Además, llegaba con antecedentes directos frente a Oro: se habían visto las caras en el Tata Steel 2025 y en el torneo Leyendas y Prodigios de Madrid, con resultados previos que daban cuenta de un duelo equilibrado y atractivo para el público especializado.

En esta ocasión, el argentino condujo las piezas negras en una Apertura de los Cuatro Caballos y la partida se resolvió en apenas 27 jugadas. La china introdujo una novedad teórica en la octava jugada, que le generó ciertos problemas prácticos a Oro al inicio: su posición quedó algo restringida y obligada a una defensa cuidadosa.

El punto de inflexión llegó en torno a la jugada 13, cuando Miaoyi Lu cometió una imprecisión que abrió la puerta a la reacción del argentino. A partir de ahí, los motores informáticos registran que Oro encadenó una secuencia de seis jugadas de altísima precisión, cambiando totalmente el panorama de la partida. En ese tramo se dieron varios sacrificios de calidad, entregando piezas de mayor valor por otras menores, con un objetivo claro: activar las piezas, atacar al rey rival y aumentar la presión.

El resultado de esa combinación de cálculo y valentía fue un 95,7% de precisión en la partida, según las herramientas de análisis computarizado. Este porcentaje, incluso en el contexto de la élite, se considera excepcional, sobre todo en una confrontación entre jóvenes todavía en fase de desarrollo. Finalmente, con la posición colapsada y el reloj en contra, Lu optó por abandonar la partida, dejando el punto íntegro en manos del argentino.

Un calendario de victorias y tablas de alto nivel

El triunfo sobre la jugadora china se suma a una serie de resultados que ayudan a explicar el auge de “Chessi” en el torneo. Desde el inicio del Challengers 2026, Oro ha mostrado una mezcla de solidez y ambición ante rivales de más experiencia y mayor edad.

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En la primera ronda, comenzó con un valioso empate contra el gran maestro serbio Velimir Ivic, uno de los favoritos del certamen, con más de 2600 puntos de Elo. En la segunda ronda, dio un golpe importante al imponerse con las piezas blancas al local Erwin L’Ami, experimentado gran maestro neerlandés, también por encima de los 2600 Elo.

Después de ese arranque, firmó tablas con la gran maestra kazaja Bibisara Assaubayeva, otra jugadora muy respetada en el circuito y con presencia habitual en los torneos fuertes. En la cuarta ronda, volvió a sumar de a uno al derrotar a la campeona neerlandesa Eline Roebers, maestra internacional, consolidando así su posición en lo más alto de la clasificación.

Con la victoria frente a Miaoyi Lu en la quinta partida, el argentino alcanzó los 4 puntos sobre 5 posibles, con un balance que incluye tres triunfos y dos empates ante rivales de primer nivel. Esta combinación de resultados ha hecho que el torneo hable de él no solo como una promesa, sino como uno de los principales candidatos al título del grupo Challengers.

Kasparov, Carlsen y el eco mundial del fenómeno “Chessi”

La repercusión de las actuaciones de Faustino Oro ha traspasado el ámbito de los resultados para instalarse en el debate público sobre el futuro del ajedrez. A las palabras de Garry Kasparov, que optó por resumir su admiración en un simple “Chessi”, se suman los comentarios del actual número uno mundial, Magnus Carlsen.

Hace unas semanas, en un encuentro en Noruega, Carlsen coincidió con Oro y no dudó en elogiarlo abiertamente. El noruego, que suele ser prudente con las comparaciones, deslizó una frase que dio la vuelta al mundo: aseguró que Faustino es mejor a los 12 años que Messi a esa misma edad y añadió, con cierto tono irónico, que “algún día, Messi tendrá suerte de ser comparado contigo”.

Más allá de la hipérbole, ese tipo de afirmaciones refuerza la idea de que el argentino ya se ha ganado un lugar en el radar de las grandes figuras del ajedrez. Sus partidas son analizadas, sus decisiones tácticas se comentan en retransmisiones especializadas y sus progresos en Elo se siguen casi en tiempo real.

El reconocimiento no llega solo por los resultados de este torneo. En 2025, Oro cerró la temporada con el Olimpia de plata en ajedrez, un galardón que distingue a los deportistas argentinos más destacados del año. Y en el ámbito infantil y juvenil, fue elegido Chess Kid del año por un sitio especializado, un premio simbólico que refleja cómo lo percibe la comunidad internacional.

Un camino hacia el récord de Gran Maestro más joven

Detrás del apodo “Chessi” también hay una meta deportiva de enorme exigencia: convertirse en el Gran Maestro internacional más joven de la historia. Actualmente, el récord lo posee el estadounidense Abhimanyu Mishra, que alcanzó el título con 12 años, 4 meses y 25 días. Faustino Oro, nacido el 14 de octubre de 2013, tiene margen hasta aproximadamente el 10 de marzo de 2026 para intentar rebajar esa marca.

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Para completar ese objetivo, el argentino necesita sumar una tercera norma de Gran Maestro, además de consolidar su Elo por encima de los 2500 puntos. Las dos primeras normas ya las consiguió en torneos cerrados: una en el Festival Leyendas & Prodigios, disputado en Madrid, y la otra en el Magistral Szmetan Giardelli, celebrado en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires.

La normativa de la FIDE establece que al menos una de las tres normas de Gran Maestro debe lograrse en un torneo abierto con más de 40 participantes. Esto implica que, aunque el Tata Steel Challengers es un escaparate perfecto para seguir sumando Elo y experiencia, no le permitirá cerrar en este evento la tercera norma que necesita para el título.

De momento, el plan de Oro y su entorno pasa por mantener el ritmo en Wijk aan Zee, seguir aumentando su rating y, en las próximas citas, elegir cuidadosamente un abierto fuerte en el que tenga opciones reales de conseguir esa última norma. El calendario, el nivel medio de los rivales y el formato del torneo serán factores clave para maximizar sus posibilidades antes de que se agote la ventana de tiempo para batir el récord.

El presente en Wijk aan Zee y lo que viene para “Chessi”

En el corto plazo, la atención está puesta en cómo gestionará Faustino Oro la segunda mitad del torneo en Países Bajos. Tras cinco rondas intensas, la organización ha previsto una jornada de descanso, que le sirve para recargar energías y ajustar detalles junto a su equipo de trabajo.

Después de ese parón, el calendario marca un cruce interesante: el argentino jugará con las piezas blancas frente al neerlandés Max Warmerdam, bicampeón de su país y con un Elo cercano a los 2576 puntos. Warmerdam ya se ha medido con varios de los líderes del torneo y se perfila como una prueba importante para las aspiraciones de Oro.

Más allá de ese duelo puntual, al torneo le restan todavía ocho rondas, lo que significa que habrá margen tanto para consolidar el liderazgo como para sufrir altibajos. En un certamen largo, el factor psicológico, la gestión del cansancio y la preparación específica para cada rival suelen resultar tan determinantes como el talento puro.

Mientras tanto, el argentino sigue acaparando miradas en el circuito internacional. Desde su barrio de San Cristóbal, donde empezó a mover las piezas durante la pandemia, hasta los focos de Wijk aan Zee, su trayectoria se ha acelerado a una velocidad poco habitual incluso para los estándares de los prodigios contemporáneos.

Con un apodo que ya circula por redes sociales, un Elo en crecimiento constante, victorias ante rivales de jerarquía y el respaldo público de figuras como Garry Kasparov y Magnus Carlsen, Faustino Oro se ha instalado en la conversación global del ajedrez. “Chessi” dejó de ser solo un juego de palabras simpático para convertirse en una etiqueta que muchos asocian con la posibilidad real de que Argentina, en no demasiado tiempo, tenga a un protagonista estable en la élite mundial del deporte ciencia.

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