Juegos de estrategia similares al ajedrez para dos jugadores

Última actualización: 23 de enero de 2026
Autor: Isaac
  • Los juegos similares al ajedrez suelen ser abstractos, 1v1 y casi sin azar, centrados en la planificación y el cálculo.
  • Existen grandes familias: N-en-raya, bloqueo, conexión, aniquilación, conteo, posicionales puros y juegos de caza.
  • Clásicos como Go, Xiangqi, damas o Mancala ofrecen profundidad estratégica comparable al ajedrez.
  • Muchos de estos juegos tienen comunidades online activas, ideales para partidas 1v1 lentas o de ritmo medio.

juegos similares al ajedrez

Si te encanta el ajedrez pero te apetece algo distinto, con otro sabor pero la misma profundidad, hay muchos juegos de estrategia parecidos al ajedrez que te pueden enganchar fuerte. Algunos son clásicos milenarios, otros son juegos modernos, y varios se juegan online en 1v1 con un ritmo lento o medio, ideales si quieres pensar con calma sin que el azar decida por ti.

En las siguientes líneas vas a encontrar una guía muy completa, donde se mezclan juegos abstractos, variantes, conexiones, bloqueo y cazadores contra presas. Todo ello con el mismo espíritu del ajedrez: partidas donde la habilidad, la planificación y la experiencia mandan, y donde lo que más gusta es esa sensación de buscar “la jugada correcta” entre un montón de posibilidades.

Qué tienen en común los juegos similares al ajedrez

La mayoría de juegos que se parecen al ajedrez comparten una característica clave: son juegos de estrategia abstracta para dos jugadores, sin apenas azar, donde todo se decide sobre el tablero. Igual que en ajedrez, suelen trabajar cálculo, visión espacial, planificación y capacidad de adaptación a los planes del rival.

Muchos de estos juegos entran en categorías formales que se estudian incluso a nivel académico, como los juegos posicionales, de conexión, de bloqueo o de aniquilación. Cada tipo enfatiza un aspecto concreto: alinear piezas, rodear al contrario, dejarlo sin movimientos o eliminarlo del tablero.

También es habitual que sean juegos relativamente sencillos de explicar pero difíciles de dominar. Esa mezcla de reglas simples y profundidad estratégica recuerda muchísimo al ajedrez y es justo lo que engancha a quienes buscan algo “similar pero distinto”.

Por último, muchos de ellos se pueden jugar tanto en tablero físico como en plataformas digitales. Si lo que quieres es un 1v1 online activo y sin RNG, hay opciones muy interesantes, aunque algunos títulos más exóticos tienen comunidades pequeñas y cuesta encontrar rival.

Grandes clásicos: Go, Xiangqi y otros abstractos tradicionales

Cuando se habla de alternativas al ajedrez, casi siempre aparecen varios clásicos que llevan siglos en las mesas de juego. Son títulos donde prima la información perfecta, sin cartas, sin dados y sin azar que estropee una buena estrategia.

Go es probablemente el gran nombre junto al ajedrez en el mundo de los juegos de estrategia abstracta. Viene de China (aunque se asocia mucho con Japón y Corea), se juega en un tablero de líneas y el objetivo general es controlar más territorio que el rival. Muchos aficionados lo consideran aún más profundo que el ajedrez; de hecho, hay jugadores fuertes de ajedrez que lo han dejado para dedicarse por completo a Go porque les resulta más rico y desafiante.

En Go, los dos jugadores colocan piedras negras y blancas en los puntos del tablero, tratando de formar grupos vivos y rodear al contrario. No hay movimiento posterior: la clave está en dónde decides colocar cada piedra. Esto lo convierte en un ejemplo clarísimo de juego posicional: una vez jugada la ficha, se queda fija. La sensación mental es muy cercana a la del ajedrez: cálculo, lectura de variantes, visión de patrones y batallas locales que se conectan en un gran plan global.

El mayor contra de Go, si buscas partidas fáciles de encontrar en persona, es el mismo que se menciona a veces con otros títulos abstractos modernos: no todo el mundo lo juega. Sin embargo, online hay servidores muy activos con miles de usuarios, así que si te interesa el 1v1 en red no tendrás problemas para encontrar rivales.

Otro peso pesado es Xiangqi, el conocido “ajedrez chino”. A nivel temático también presenta un conflicto militar, pero el tablero tiene un río central y una zona de palacio que limita a ciertas piezas, y las piezas se comportan de forma distinta a las del ajedrez occidental. Aunque alguien comentaba en tono de humor que “ni sabe bien cómo se juega, pero colocar piezas al tuntún ya es divertido”, lo cierto es que Xiangqi es un juego muy estudiado y con comunidad enorme en Asia.

Si lo que quieres es un título con sabor a ajedrez pero reglas nuevas, Xiangqi encaja muy bien: hay movimiento de piezas, captura, táctica de corto alcance y estrategia a largo plazo. Además, en algunas webs y plataformas puedes jugarlo online 1v1 sin problemas.

Tipos de juegos de estrategia abstracta similares al ajedrez

Más allá de títulos concretos, es útil entender las grandes familias en las que se clasifican muchos juegos de este estilo. La teoría de juegos de tablero ha identificado varias categorías en las que encajan tanto el ajedrez como muchos de sus “primos lejanos”. Cada tipo enfatiza un estilo de pensar diferente y puede gustarte más uno u otro según lo que busques.

En concreto, se habla de juegos “N-en-raya”, de bloqueo, de conexión, de aniquilación, de conteo, posicionales puros y juegos de caza. Aunque suenen muy técnicos, en realidad describen ideas bastante intuitivas: alinear piezas, cerrar caminos, unir puntos, capturar todo lo del rival o sumar para ganar.

Esta clasificación, que se recoge en bibliografía especializada sobre diseño de juegos de mesa, ayuda a ver que el ajedrez no está solo: comparte mecánicas con muchas otras propuestas que también se pueden disfrutar en familia, a dos jugadores o incluso en papel y lápiz en algunos casos.

Juegos “N-en-raya”: más allá del tres en raya

Dentro del mundo abstracto hay una familia muy conocida: los juegos de “N-en-raya”. Son todos aquellos donde el objetivo principal es lograr una línea de N piezas (normalmente tres, cuatro o cinco) en el tablero. El ejemplo más simple es el tres en raya, pero hay versiones muchísimo más profundas y serias.

En estos juegos tienes dos grandes variantes: los posicionales, donde solo colocas piezas sin moverlas ni capturar, y los que sí permiten mover y/o capturar una vez las fichas están en el tablero. Los primeros se pueden jugar con gran facilidad incluso en papel y lápiz, mientras que los segundos empiezan a parecerse más al ajedrez en cuanto a dinamismo.

En los títulos puramente posicionales, la gracia está en escoger muy bien cada colocación para forzar múltiples amenazas de línea al mismo tiempo y evitar que el otro pueda bloquear todas tus opciones. En los “N-en-raya” con movimiento o captura, en cambio, aparecen patrones tácticos y maniobras de reposicionamiento de piezas que recuerdan más a la lucha por casillas clave en ajedrez.

Algunos de estos juegos se han adaptado al entorno digital y permiten partidas 1v1 online relativamente rápidas. Si buscas algo que mantenga la esencia de “encontrar la mejor jugada” sin un reglamento muy largo, este tipo de juegos puede ser una puerta de entrada estupenda.

Juegos de bloqueo: dejar al rival sin movimientos

Otra gran familia son los juegos de bloqueo. Aquí el objetivo principal no es tanto capturar piezas como lograr que el contrario se quede sin movimientos legales. El ajedrez ya tiene un toque de esto con el concepto de zugzwang, pero en los bloqueos puros esa idea es el centro del juego.

En muchos de estos títulos, ambos jugadores tienen la misma cantidad y tipo de piezas, de modo que se habla de juegos de bloqueo simétricos. En otros, se introduce asimetría: un bando tiene una pieza muy potente con gran movilidad y el otro varias fichas más débiles. En estos casos se habla de juegos de bloqueo asimétricos.

La fase de juego suele consistir en maniobrar para cerrar caminos, tapar salidas y forzar al rival a posiciones cada vez más malas. Aunque no siempre haya captura, la sensación es muy táctica: cada movimiento abre y cierra rutas de escape, y un error puede dejarte literalmente sin jugada.

Si disfrutas en ajedrez llevando al rival a una situación donde “todo lo que hace empeora su posición”, probablemente te gusten también estos títulos. Son perfectos para quienes buscan partidas lentas, muy cerebrales y con recompensa para la buena planificación.

Juegos de conexión: construir caminos y redes

Los llamados juegos de conexión son otra rama importante de los abstractos estratégicos. En ellos, el objetivo no es capturar ni bloquear, sino completar algún tipo de conexión con tus piezas: unir dos lados opuestos del tablero, cerrar un bucle, conectar todos tus puntos entre sí, etc.

En estos juegos se trabaja muchísimo la visión global del tablero: cada colocación influye tanto en la lucha local como en la construcción de un camino o red de piezas continua. El rival, mientras tanto, intenta cortar tus conexiones y levantar las suyas en paralelo.

Una peculiaridad interesante es que muchos de estos títulos se pueden jugar también en formato papel y lápiz, marcando puntos y líneas sobre una cuadrícula, especialmente aquellos que no requieren componentes tridimensionales. Eso los hace muy accesibles, igual que el ajedrez puede jugarse en prácticamente cualquier sitio con un tablero básico.

Si te gusta del ajedrez esa sensación de ir “cosiendo” una posición pieza a pieza hasta que tu estructura es más sólida que la del rival, los juegos de conexión pueden darte una satisfacción muy parecida, con un enfoque más geométrico y menos centrado en la captura.

Juegos de aniquilación: capturar todo lo que se mueve

En los juegos de aniquilación el objetivo central es claro: eliminar o capturar todas las piezas del contrario antes de que él haga lo mismo contigo. El ejemplo clásico de esta categoría es las damas (checkers), muy conocido y jugado en todo el mundo.

Las mecánicas de captura varían muchísimo de un juego a otro. Algunas utilizan el salto clásico: una de tus piezas salta por encima de una del oponente y la retira del tablero. Otras optan por capturas “custodiales”, en las que una ficha enemiga queda rodeada por dos de las tuyas y se elimina. También hay sistemas donde, al capturar, la pieza del rival cambia de bando y pasa a ser tuya, lo que abre posibilidades tácticas muy interesantes.

El ajedrez combina elementos posicionales con gran énfasis en la captura, y por eso esta familia de juegos suele gustar mucho a quienes disfrutan con cálculo de combinaciones y sacrificios. Planificar una secuencia de jugadas que limpia el tablero, o forzar un intercambio masivo que te deja con ventaja, recuerda completamente al espíritu táctico del ajedrez.

Dentro de este grupo también se incluyen juegos menos conocidos que mezclan movimientos originales con sistemas de aniquilación distintos, muchos de los cuales han sido estudiados en profundidad en trabajos de análisis formal y clasificaciones de juegos tradicionales de diferentes culturas.

Juegos de conteo y gestión: pensar a base de números

Hay una serie de juegos abstractos en los que el aspecto central es el conteo y la evaluación numérica de las jugadas. No es que el ajedrez no tenga números (valor de piezas, material, tiempos), pero en estos títulos dicha dimensión está integrada directamente en las reglas.

Los ejemplos clásicos aquí son los distintos juegos de Mancala y sus variantes repartidas por África, Oriente Medio y Asia. En ellos, los jugadores mueven semillas, piedras o contadores entre huecos del tablero, intentando optimizar la recolección, el reparto y la captura de fichas del rival.

Durante la partida, cada decisión se basa en calcular cuántas fichas acaban en cada sitio después de un movimiento y qué configuraciones resultan más ventajosas a medio plazo. Esto obliga a pensar varias jugadas por adelantado y a visualizar resultados de forma bastante matemática.

Quien disfruta del ajedrez por el lado de la evaluación precisa de posiciones y el equilibrio de materiales puede encontrar muy satisfactorio este tipo de juegos, donde la ventaja se mide literalmente contando y comparando recursos sobre el tablero.

Juegos posicionales puros y juegos de caza

Además de todo lo anterior, existe una categoría amplia de juegos posicionales que no encajan del todo en “N-en-raya” ni en bloqueo. En ellos no suele haber capturas, pero la victoria llega al conseguir una cierta configuración de piezas en el tablero. El reto está en construir esa posición mientras evitas que el otro llegue antes.

En estos títulos el ritmo suele ser calmado y todo gira alrededor de la colocación óptima. Cada pieza que pones condiciona el resto de la partida, así que se premia muchísimo la visión a largo plazo y la planificación de estructuras. Para muchos aficionados al ajedrez, ese tipo de decisiones posicionales son precisamente las más interesantes.

En paralelo, están los llamados juegos de caza, donde un bando persigue y el otro huye o intenta resistir. Un ejemplo tradicional es “Fox and Geese” (Zorro y Gansos), en el que un jugador lleva una pieza cazadora y el otro controla varias piezas que intentan no ser capturadas.

Lo curioso de estos juegos es que cada bando está jugando un tipo de partida distinto: el cazador busca capturar (aniquilación), mientras el lado que huye se centra en la colocación y el bloqueo para no quedar rodeado. Es como si en un mismo tablero uno jugara un juego de captura y el otro uno posicional.

Para quien disfruta en ajedrez de las posiciones asimétricas, con ataques y defensas de naturaleza distinta (por ejemplo, ataque de piezas pesadas contra una fortaleza de piezas menores), este tipo de diseño puede ser muy atractivo y refrescante.

Otros juegos de mesa clásicos emparentados con el ajedrez

Más allá de los abstractos “puros”, hay toda una serie de juegos tradicionales que se consideran primos del ajedrez en cuanto a nivel de planificación y toma de decisiones. No siempre son para dos jugadores estrictos ni puramente deterministas, pero mantienen un componente estratégico fuerte.

Un ejemplo es el backgammon, donde se mezclan estrategia y azar mediante tiradas de dados. A pesar de la presencia del azar, un jugador experto tiene una ventaja enorme, porque sabe cómo gestionar riesgos, temporizar movimientos y presionar en el momento adecuado. Si buscas algo un poco menos rígido que el ajedrez y aceptas un punto de RNG, puede ser muy interesante.

También están juegos como el cribbage (con su tablero de puntuación de tres pistas), el Mah-Jong, los dominós clásicos o incluso sistemas como Go dentro de un catálogo amplio de juegos tradicionales que muchas tiendas especializadas venden junto a conjuntos de ajedrez. Cada uno trabaja una parte distinta del pensamiento lógico y la gestión de información.

En este tipo de colecciones es habitual ver una mezcla de juegos de cartas, fichas y tableros, todos seleccionados por su capacidad de ofrecer partidas profundas, con poca dependencia del azar o con un azar que se pueda mitigar a base de buen juego. Son una buena manera de ampliar horizontes si solo conoces el ajedrez y te apetece explorar otros terrenos.

Estrategia 1v1 online sin RNG: qué buscar

Si lo que quieres concretamente es un juego online 1v1, sin azar como protagonista y con ritmo lento o medio, estás básicamente buscando un juego de información perfecta similar al ajedrez o al Go, pero con su propia personalidad.

Los autochess y otros títulos modernos con cartas suelen apoyarse bastante en el RNG, ya sea por la aparición aleatoria de unidades, cartas o efectos. Aunque pueden ser muy divertidos, si te resulta frustrante que una mala mano arruine una partida bien jugada, tiene sentido que prefieras sistemas puramente deterministas.

En este terreno, los candidatos más sólidos siguen siendo los de siempre: ajedrez clásico y variantes, Go, Xiangqi y otros juegos abstractos que ya cuentan con servidores activos y comunidades consolidadas. Su ventaja es que siempre encontrarás oponentes de nivel similar y podrás ir escalando poco a poco.

Además, muchos de los juegos mencionados en las clasificaciones teóricas (posicionales, de conexión, etc.) han inspirado títulos modernos con versiones digitales, aunque algunos tienen comunidades pequeñas y puede que cueste más emparejar partida.

Lo bueno de estos juegos es que reproducen esa sensación tan propia del ajedrez: la idea de que en cada turno existe, al menos en teoría, una jugada objetivamente mejor, y que tu trabajo consiste en encontrarla o acercarte lo máximo posible a ella con los recursos que tienes y el tiempo de reflexión disponible.

La experiencia mental compartida: por qué estos juegos “saben” a ajedrez

El ajedrez es famoso por su capacidad para poner al límite tu concentración, cálculo y conocimientos. Dos jugadores se sientan frente a frente, despliegan sus planes y, en la mayoría de casos, el más experimentado y mejor preparado se impone. Esa dinámica se repite en muchos de los juegos que hemos ido comentando.

Quienes disfrutan del ajedrez a menudo destacan que, al jugar, la mente se les despeja: entras en una especie de “túnel” donde solo existe la posición del tablero y las variantes que estás calculando. Esa misma sensación la proporcionan los buenos juegos abstractos, de conexión o de bloqueo: cada turno exige toda tu atención.

En el entorno familiar, los juegos de estrategia de este tipo son una maravilla porque permiten compartir ese ejercicio mental con otras personas. Es muy agradable estrenar un juego nuevo en el que nadie tiene ventaja de experiencia: empezar todos desde cero, descubrir combinaciones y ver cómo, poco a poco, cada uno desarrolla su estilo.

Es verdad que, en este tipo de juegos, si tú tienes mucha más experiencia que tu rival, la partida puede perder gracia. Sin embargo, hay títulos muy bien diseñados en los que sigue habiendo tensión y sorpresas incluso cuando uno sabe más que el otro, porque existe suficiente espacio para la creatividad, la intuición y la forma personal de afrontar los problemas.

Varios jugadores que combinan ajedrez con otros juegos de estrategia comentan precisamente esto: que pueden recibir derrotas de miembros de la familia mucho menos “teóricos” porque esos juegos premian también la inventiva y la visión fresca. Esa mezcla de cálculo y sorpresa es lo que los convierte en una alternativa muy divertida al propio ajedrez.

En definitiva, si te gusta exprimir el cerebro con juegos 1v1, huir del azar excesivo y sentir que cada decisión cuenta, todo este universo de juegos similares al ajedrez —desde Go y Xiangqi hasta los sistemas de conexión, bloqueo o aniquilación— te ofrece un campo enorme para explorar, mejorar y disfrutar tanto en tablero físico como en plataformas online activas.

historia del ajedrez
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