- El Salvador acoge el XV Panamericano de Ajedrez U7-U17 con unos 400 jugadores de más de 20 países.
- El torneo, ahora reconocido por la FIDE como Campeonato Panamericano, otorga opciones de títulos y normas internacionales.
- Delegaciones de Panamá, Ecuador y República Dominicana destacan por su apuesta por el ajedrez juvenil y femenino.
- El evento impulsa el turismo deportivo en Sonsonate y refuerza la proyección internacional de El Salvador.
El Salvador se ha colocado en el mapa del ajedrez juvenil continental al acoger el XV Campeonato Panamericano de Ajedrez U7-U17, una de las citas más importantes del calendario para las categorías formativas. Durante una intensa semana de competición, el país centroamericano reúne a cientos de niños y adolescentes que buscan medir su nivel frente a las principales promesas del continente.
El evento, que se disputa en el complejo turístico Royal Decameron Salinitas, en el departamento de Sonsonate, combina alta competición, convivencia familiar y turismo deportivo en un entorno frente al océano Pacífico. La afluencia de delegaciones, entrenadores y acompañantes ha convertido la zona en un auténtico punto de encuentro para el ajedrez de base americano.
Sede, fechas y formato del XV Panamericano U7-U17
El campeonato se celebra del 11 al 18 de mayo de 2026 en el Hotel Royal Decameron Salinitas, un recinto que ofrece amplios salones para las rondas y espacios de ocio para el descanso de los participantes entre partida y partida. La elección de esta sede responde a la estrategia salvadoreña de vincular grandes eventos deportivos con destinos turísticos consolidados.
La organización corre a cargo de la Confederación de Ajedrez de América (CCA) y la Federación Salvadoreña de Ajedrez (FSA), con el respaldo del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES). El torneo está plenamente regulado por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), que lo reconoce como Campeonato Panamericano, dejando atrás su anterior denominación de Campeonato Escolar.
Los jugadores compiten en categorías Sub-7, Sub-9, Sub-11, Sub-13, Sub-15 y Sub-17, tanto en secciones abiertas como femeninas, siguiendo el sistema suizo a nueve rondas. Las partidas se disputan bajo normativa oficial FIDE, con un control de 90 minutos más 30 segundos de incremento por jugada, y con la supervisión de árbitros internacionales.
Este reconocimiento como Panamericano permite que los jóvenes ajedrecistas opten a títulos y normas internacionales, elevando el nivel de exigencia y el atractivo del torneo para federaciones y familias de todo el continente.
Participación masiva y países representados
La cita de Salinitas reúne a cerca de 400 ajedrecistas procedentes de más de 20 países, acompañados por más de 500 personas entre entrenadores, delegados y familiares. Se trata de una de las ediciones con mayor participación de la región, consolidando al Panamericano como referencia ineludible en el circuito juvenil.
Entre las delegaciones presentes destacan representantes de Estados Unidos, Canadá, México, Colombia, Perú, Argentina, Bolivia y Cuba, así como de Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Venezuela, Paraguay y Puerto Rico. También se dan cita países y territorios como Aruba, Dominica y las Antillas Neerlandesas, que aportan diversidad al panorama competitivo.
El Salvador participa con un grupo cercano a 20 ajedrecistas locales, varios de ellos integrados en el Programa Esfuerzo y Gloria del INDES. Nombres como Alejandra Melara, Carlos Roberto Ibarra y los hermanos Marvin y Santiago Guevara figuran entre las principales cartas nacionales para pelear por los puestos de honor en sus respectivas categorías.
La lista de inscritos incluye igualmente jugadores con un ranking internacional destacado. Entre ellos sobresale el Maestro FIDE salvadoreño Santiago Guevara Ruiz, que parte como uno de los mejor clasificados en el orden inicial del torneo, con un Elo superior a los 2200 puntos. Junto a él, varios representantes de Estados Unidos, México y Perú figuran entre los favoritos para los primeros tableros en distintas franjas de edad.
El Salvador, escenario y organizador del Panamericano juvenil
Las ceremonias oficiales de inauguración contaron con una amplia representación de autoridades deportivas y del sector turístico salvadoreño. Estuvieron presentes el presidente de la Federación Salvadoreña de Ajedrez, David Blanco; el presidente de la Confederación de Ajedrez de las Américas, José Carrillo Pujol; la directora ejecutiva de la Corporación Salvadoreña de Turismo (Corsatur), Alejandra Durán; y el director ejecutivo del Comité Olímpico de El Salvador, Nicolás Ocón.
Durante el acto inaugural, la FSA recibió un reconocimiento por su labor en la promoción del ajedrez y en el impulso de nuevas generaciones de jugadores. Este gesto simboliza el papel de El Salvador como anfitrión comprometido con el desarrollo de la disciplina y como sede atractiva para futuros eventos de alto nivel.
En representación del INDES, el gerente administrativo Juan José Gómez subrayó que el Gobierno salvadoreño mantiene su apoyo a todas las disciplinas deportivas, incluido el ajedrez, y deseó el mayor éxito al desarrollo de la competición. Las autoridades pusieron énfasis en el esfuerzo logístico para recibir a las delegaciones, garantizar condiciones óptimas de juego y ofrecer una estancia segura y agradable.
La celebración de este XV Panamericano U7-U17 se enmarca en una línea de trabajo que en los últimos años ha llevado a El Salvador a albergar citas de gran relevancia, como los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023 o competiciones regionales de otras disciplinas. El país busca posicionarse como plaza recurrente para el deporte internacional, con el ajedrez juvenil como uno de sus escaparates más visibles en esta ocasión.
Turismo deportivo y promoción del país anfitrión
El componente turístico desempeña un papel clave en la estrategia del evento. La directora ejecutiva de Corsatur, Alejandra Durán, remarcó que el turismo deportivo es una prioridad para el país y que campeonatos como este Panamericano de ajedrez juvenil permiten mostrar a los visitantes el amplio abanico de atractivos salvadoreños.
Durán destacó que El Salvador ofrece desde playas de surf en el Pacífico hasta pueblos coloniales y zonas volcánicas, una combinación que facilita que jugadores y familiares complementen las jornadas de competición con excursiones y actividades de ocio. La intención es que quienes hoy llegan por un torneo, en el futuro regresen como turistas.
El escenario de Salinitas, con los salones de juego ubicados a poca distancia del mar, favorece una experiencia que combina concentración en las partidas y tiempo libre en familia. Las delegaciones aprovechan los descansos para disfrutar del entorno de Sonsonate, lo que contribuye al dinamismo económico de la zona y refuerza la imagen de El Salvador como destino hospitalario.
Las autoridades del sector destacan que este tipo de campeonatos amplifican la proyección internacional del país más allá del ámbito estrictamente deportivo y permiten tejer lazos con federaciones y organizaciones de toda América, con vistas a futuras colaboraciones.
Un torneo con impacto deportivo continental
El cambio de denominación y reconocimiento por parte de la FIDE, pasando de Campeonato Escolar a Campeonato Panamericano de Ajedrez U7-U17, ha elevado el rango deportivo de la cita. Esta actualización ofrece a los participantes la posibilidad de luchar por títulos oficiales y, en algunos casos, por normas que cuentan para su trayectoria internacional.
Los organizadores han establecido un sistema en el que se consideran jugadores oficiales y defensores de sus coronas a los campeones de la edición anterior del Panamericano Escolar disputado en Brasil, así como a los ganadores por categoría de otros torneos escolares regionales de 2025. Entre estos se incluyen el III Festival Centroamericano y del Caribe de Ajedrez Escolar celebrado en República Dominicana, el III Campeonato Sudamericano Escolar en Chile y el I Festival de Norteamérica de Ajedrez Escolar llevado a cabo en México.
De esta manera, el torneo de El Salvador funciona como una gran convergencia continental para los mejores jugadores escolares y juveniles, que se dan cita para confirmar o mejorar sus resultados frente a rivales de todo el continente. La presencia de campeones previos añade un aliciente competitivo a cada ronda.
Para seguir el desarrollo de las partidas, las federaciones y aficionados pueden consultar plataformas especializadas como Chess-Results, donde se publican los emparejamientos, clasificaciones y resultados ronda a ronda, lo que permite un seguimiento cercano de la actuación de cada delegación.
Delegación de Panamá: apuesta por la base
Entre las representaciones que han realizado una apuesta por la base destaca la de Panamá, que ha desplazado a 21 ajedrecistas con el objetivo de situarse entre los mejores del continente. La Federación Panameña de Ajedrez (FPA) ha subrayado la preparación y el compromiso de sus jóvenes, que llegan a El Salvador tras un intenso trabajo de entrenamiento.
La delegación panameña está formada por jugadores de todas las categorías, desde Sub-7 hasta Sub-17, con una presencia equilibrada entre chicos y chicas. La lista incluye a talentos emergentes como José Batista y Mila Tejada en U7; Emmanuel Cornejo, Isaza Valentina y Michel Quiroz en U9; y Jorge Cuevas, Dominick Heng, Ian Ramos y Anastasia Ortega en U11.
En la franja Sub-13 participan Andrés Navarro y Analia Badillo; en Sub-15, nombres como Manuel Cueto, Rodrigo Woods, Keytleen Chavarría y Rosa Gordón González; y en Sub-17, Samir Camargo Silva, Andrés Brown, Matías Noriega, Mateo Penna, Alessia Avendaño, Marianela Cruz y Angelina Ramírez. Todos ellos comparten la aspiración de sumar experiencia internacional y pelear por posiciones destacadas en la clasificación.
La FPA ha puesto el acento en que estos niños y jóvenes representan los colores de Panamá con orgullo, y en que su presencia en el Panamericano es parte de una estrategia a medio plazo para fortalecer el ajedrez de base y consolidar una nueva generación de jugadores competitivos a nivel continental.
Impulso al ajedrez femenino: el caso de Ecuador
El Panamericano U7-U17 también se ha convertido en un escenario clave para el crecimiento del ajedrez femenino en varios países. Un ejemplo significativo es el de Ecuador, que ha enviado a seis jóvenes jugadoras dispuestas a dejar huella en El Salvador y a seguir rompiendo barreras en un entorno competitivo exigente.
Las ecuatorianas Rafaela Molina, Rafaela Carrillo, Mia Carrillo, Marina Garcés, Alma Palma e Isabella Vera llegaron al torneo tras semanas de preparación y de búsqueda de apoyo económico para hacer posible su participación. La maestra internacional Martha Fierro ha sido una de las figuras clave en este proceso, coordinando la gestión de recursos y liderando una emotiva reunión de motivación antes del viaje.
Según relató Fierro, el grupo tuvo que «moverse y tocar puertas» para conseguir el respaldo necesario en conceptos como pasajes, alojamiento, alimentación y uniformes. El apoyo de la empresa privada, unido al esfuerzo de las familias y entrenadores, resultó determinante para que las seis jugadoras pudieran estar presentes en este Panamericano.
Estas jóvenes ya cuentan con experiencia en campeonatos nacionales e incluso panamericanos previos, donde han logrado títulos y podios. Más allá de lo que indiquen los tableros en El Salvador, su presencia simboliza el avance continuo del ajedrez femenino ecuatoriano y la consolidación de una generación que aspira a hacerse un hueco permanente en el panorama internacional.
República Dominicana y sus nuevas figuras juveniles
La República Dominicana es otro de los países que ha aprovechado el XV Panamericano de Ajedrez Juvenil para proyectar a sus talentos emergentes. Entre los nombres propios destaca el de la francomacorisana Jennisis Rafelina Santos del Orbe, una de las grandes promesas del ajedrez dominicano, que llega a El Salvador avalada por importantes resultados en torneos escolares y regionales.
Jennisis, de 16 años y estudiante del Politécnico Vicente Aquilino Santos, consiguió su plaza para el campeonato tras proclamarse campeona en los Juegos Escolares San Francisco 2025, donde obtuvo la medalla de oro. Además, se colgó dos oros en el III Campeonato Centroamericano y del Caribe de Ajedrez Escolar 2025, disputado en Punta Cana, al imponerse en las modalidades clásica y blitz de su categoría.
Su participación en el Panamericano U7-U17 de El Salvador supone un paso más en una trayectoria ascendente, en la que ha ido acumulando experiencia y resultados destacados frente a rivales de toda la región. Para la delegación dominicana, Jennisis representa el potencial del ajedrez escolar y juvenil como semillero de futuras figuras internacionales.
Junto a ella, la delegación caribeña cuenta con otras jóvenes promesas respaldadas institucionalmente. La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, anunció su apoyo a los ajedrecistas Ángel Lara Santos y Esther Ramírez, garantizando su presencia en el campeonato de Sonsonate. Ambos acumulan medallas de distintos metales en competiciones disputadas en países como Perú, Brasil, Honduras y el propio El Salvador.
Este respaldo se enmarca en una visión que entiende el ajedrez como herramienta de transformación social. El administrador general de la Federación Dominicana de Ajedrez, Braulio Ramírez, ha insistido en que invertir en estos jóvenes supone apostar por ciudadanos con pensamiento estratégico, disciplina y valores, más allá de los resultados deportivos que se obtengan en cada torneo.
Protagonistas locales y primeras rondas
En las primeras jornadas del Panamericano de Ajedrez Juvenil U7-U17, algunos jugadores salvadoreños lograron resultados muy meritorios frente a rivales foráneos. En la categoría Sub-17 masculina, por ejemplo, Carlos Ibarra se impuso al nicaragüense Félix Espinoza en la ronda inicial, mientras que Marvin Guevara venció al peruano Percy Gutarra.
En la franja Sub-13, el joven Santiago Guevara arrancó con buen pie al superar en su debut al peruano Juan Diego Durán. Estas victorias refuerzan la confianza de la delegación anfitriona y muestran el nivel competitivo creciente del ajedrez juvenil salvadoreño, que se mide sin complejos a potencias tradicionales del continente.
A medida que avanzan las rondas, los jugadores locales deben enfrentarse a rivales de países como Estados Unidos, México, Colombia, Argentina o Cuba, todos ellos con tradición en la formación de talentos. Cada partida supone una nueva oportunidad de aprendizaje y de puesta a prueba de la preparación previa, tanto en ajedrez clásico como en las modalidades rápida y blitz programadas durante el evento.
La presencia de un Maestro FIDE local como Santiago Guevara Ruiz en las primeras posiciones del listado inicial aporta un referente para las nuevas generaciones, que observan de cerca su actuación en el tablero y su forma de gestionar la presión de un torneo continental en casa.
La combinación de resultados destacados, buena organización y un entorno propicio para la convivencia está dejando en Sonsonate la imagen de un campeonato sólido, en el que el enfoque formativo convive con la ambición por subir al podio en cada categoría.
El XV Campeonato Panamericano de Ajedrez Juvenil U7-U17 en El Salvador está dejando una estampa muy clara: el ajedrez de base en América vive un momento de expansión, con federaciones que apuestan por sus talentos, países que utilizan el deporte como vehículo de proyección internacional y jóvenes que se esfuerzan por convertir sus horas de estudio en resultados sobre el tablero. En Salinitas se cruzan historias de superación, apoyos institucionales y privados, avances del ajedrez femenino y la consolidación de El Salvador como sede capaz de acoger un evento continental de primer nivel, donde la competición y el turismo deportivo van de la mano.


