- El torneo 'Leyendas y Prodigios' celebra su segunda edición en Madrid del 7 al 12 de septiembre, con un formato de liga a doble vuelta entre seis grandes maestros.
- Faustino Oro, el joven prodigio argentino, busca revalidar su título tras ganar la edición inaugural, donde consiguió su primera norma de GM y superó los 2500 puntos de Elo.
- La competición introduce innovaciones como 'El Confesionario', una sala donde los jugadores explican sus pensamientos durante las partidas, y un ritmo de juego de 60 minutos con incremento de 30 segundos, aprobado por la FIDE.
- El torneo también estrena 'El Ascenso', una competición paralela para jóvenes talentos que buscan normas de GM y MI.

El ajedrez de alto nivel vuelve a Madrid con una cita que ya se ha convertido en un clásico del circuito. La segunda edición de Leyendas y Prodigios se celebra entre el 7 y el 12 de septiembre en la Nave Bellver, un espacio industrial rehabilitado en el centro de la capital que nada tiene que ver con los solemnes salones de los torneos tradicionales. Seis jugadores de primer nivel, entre los que destaca el joven Faustino Oro, se enfrentan en una liga a doble vuelta que promete emociones fuertes y un espectáculo pensado para acercar el juego ciencia al gran público.
El torneo, que nació el año pasado con la idea de enfrentar a generaciones distintas sobre el tablero, ha ido mucho más allá de una simple competición. Detrás de la organización están Mariano Sigman, neurocientífico y divulgador argentino, el conocido comentarista Pepe Cuenca y David Martínez, ‘El Divis’, un youtuber muy popular entre los aficionados. Ellos han diseñado un evento que combina la lucha deportiva con la divulgación y el entretenimiento, y que ha contado con el respaldo de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) para que las partidas computen para el Elo estándar.
Formato y calendario de una competición exigente
Los seis participantes se enfrentarán dos veces entre sí, lo que suma un total de diez rondas en solo seis días. El lunes 7 de septiembre arrancará la competición con una única ronda, pero del 8 al 11 las jornadas serán dobles, con partidas a las 11:00 y a las 17:00. La última ronda se jugará el sábado 12 de septiembre a las 17:00. El ritmo de juego será de 60 minutos por jugador con un incremento de 30 segundos desde la primera jugada, un formato más ágil que el clásico y que la FIDE ha permitido probar en torneos bajo condiciones específicas.
La lista de inscritos es un lujo para cualquier aficionado. Además de Faustino Oro, que ya luce el título de Gran Maestro tras completar las tres normas necesarias en los meses posteriores a su triunfo en la primera edición, estarán el español David Antón, uno de los jugadores más sólidos del país; el mexicano José Manuel Martínez Alcántara, consolidado como una de las grandes referencias del ajedrez latinoamericano; el argentino Diego Flores, ocho veces campeón nacional; el experimentado Iván Sokolov, que llegó a ser el número 15 del mundo y es recordado por su victoria sobre Kasparov en Wijk aan Zee; y el propio Pepe Cuenca, que compatibiliza la alta competición con su labor divulgativa.
El calendario tan comprimido introduce una variable que no suele estar presente en otros torneos: la resistencia física y mental. Los jugadores apenas tendrán tiempo para preparar cada partida y la fatiga puede convertirse en un factor decisivo. La organización ha querido que el espectáculo no decaiga en ningún momento, y para ello ha preparado una serie de actividades abiertas al público a lo largo de la semana, aunque el acceso a la sala de juego durante las rondas será restringido.
‘El Confesionario’ y otras innovaciones que enganchan al público
Una de las señas de identidad de Leyendas y Prodigios es ‘El Confesionario’, una sala aislada en la que los jugadores pueden entrar durante sus partidas para compartir con el público sus pensamientos y análisis sobre la posición. El rival no tiene acceso a esos comentarios mientras la partida está en curso, pero para los espectadores es una oportunidad única de entender cómo piensa un gran maestro en plena batalla. La iniciativa resultó un éxito en la edición anterior y volverá a estar presente, con comentarios a cargo del Maestro Internacional David Martínez y de otros especialistas.
El lugar elegido tampoco es casualidad. La Nave Bellver es un espacio diáfano y moderno, con una estética industrial que rompe con la imagen clásica de los torneos de ajedrez. La idea es crear un ambiente distendido, con narración en directo de las partidas, música e incluso un espacio para que los asistentes puedan vivir el ajedrez de una forma más cercana. Esta filosofía conecta con la corriente que defiende el multicampeón del mundo Magnus Carlsen, que apuesta por formatos más ágiles y entretenidos para atraer a nuevas audiencias.
Otra de las novedades de esta segunda edición es la creación de ‘El Ascenso’, una competición paralela en la que diez jóvenes talentos lucharán por conseguir normas de Gran Maestro y Maestro Internacional. Entre los participantes hay nombres como Sarbartho Mani, Marc Barceló, David Lariño, Nadya Toncheva, Marta García o Francisco Fiorito, muchos de ellos ya conocidos en el circuito juvenil internacional. Mani y Barceló ocuparon en agosto los números 1 y 2 del mundo en la categoría sub-10, un dato que refleja el altísimo nivel del torneo.

El ‘nacimiento’ de Faustino Oro y su camino hacia la cima
Para entender la expectación que genera Faustino Oro, hay que remontarse al año pasado, cuando llegó a Madrid como Maestro Internacional con solo 11 años y un Elo de 2464. En la primera edición de Leyendas y Prodigios, el argentino se deshizo en las cuatro primeras rondas de Pepe Cuenca, David Lariño, Lu Miaoyi y Diego Macías, lo que le permitió situarse como líder en solitario con 5,5 puntos de 6. En ese torneo, Oro superó la barrera de los 2500 puntos de Elo, algo inédito a su edad, y logró su primera norma de Gran Maestro en Madrid al firmar unas tablas en la séptima ronda. Finalmente, cerró la competición con 7,5 puntos, un punto y medio más que perseguidores como Alan Pichot y Julio Granda.
Desde entonces, el progreso de Oro no ha hecho más que confirmar las expectativas. Ha completado en los meses posteriores las tres normas necesarias para recibir el título de Gran Maestro, convirtiéndose en el segundo ajedrecista más joven de la historia en lograr ese hito. En esta segunda edición, el joven argentino parte como uno de los grandes favoritos, aunque el formato, con diez partidas en seis días, añade una dosis extra de dificultad y obliga a los jugadores a gestionar el esfuerzo de una manera muy diferente a la de los torneos convencionales.
Sus rivales, sin embargo, no le van a poner las cosas fáciles. David Antón es un hueso duro de roer, con una larga trayectoria en la élite europea y un estilo muy sólido. José Martínez Alcántara ha demostrado que puede competir contra los mejores del mundo, y Diego Flores es todo un especialista en este tipo de torneos, con un conocimiento profundo del juego posicional. Iván Sokolov, a sus 56 años, atesora una experiencia impresionante y sigue siendo un rival temible, como demostró en su época dorada. Y Pepe Cuenca, además de ser un excelente comunicador, es un jugador muy competitivo que conoce bien a todos sus compañeros de batalla.
El torneo, en cifras y con la vista puesta en el futuro
La organización ha previsto que las partidas estén disponibles en directo en las plataformas habituales, y que haya retransmisiones con comentarios de expertos. Las tablas de posiciones del Grupo A y del Grupo B se actualizarán a medida que avancen las rondas, y el público podrá seguir toda la información a través de los canales oficiales del torneo. La FIDE ha dado su aprobación para que las partidas computen para la lista de Elo estándar, un requisito indispensable para que los jugadores puedan sumar puntos valiosos en su camino hacia lo más alto del ranking internacional.
La pregunta que muchos se hacen es si este formato de torneo, con jornadas dobles y un ritmo de juego más rápido que el clásico, se convertirá en un referente para otros certámenes. La respuesta, de momento, está siendo positiva. El torneo ha despertado el interés de aficionados de todo el mundo, y no solo por la participación de Oro, sino por el diseño atractivo y moderno de un evento que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin perder la esencia del ajedrez. La mezcla entre la tradición, representada por grandes maestros veteranos, y la frescura de los jóvenes talentos, parece ser la fórmula perfecta para mantener viva la pasión por este deporte.
Con el desarrollo de las primeras rondas, Faustino Oro ha vuelto a demostrar que está a la altura de las circunstancias. En su debut, superó a Diego Flores con una victoria contundente, y después firmó sendas tablas contra Pepe Cuenca y David Antón. En la cuarta ronda, se impuso a Iván Sokolov con piezas blancas, un triunfo que le permitió escalar a la cima de la clasificación y compartir el liderazgo con Antón. Su próximo compromiso será contra el mexicano Martínez Alcántara, en lo que será el cierre de la primera vuelta. A partir de ahí, el torneo entrará en su fase decisiva, con la segunda vuelta por delante y la lucha por el título más abierta que nunca.
La segunda edición de Leyendas y Prodigios está dejando claro que el ajedrez puede ser emocionante, cercano y entretenido sin renunciar a la alta competición. El torneo combina el pulso entre generaciones, la innovación en la retransmisión y un ambiente que convierte cada partida en un acontecimiento. Faustino Oro, con su precocidad y su juego brillante, se ha convertido en el centro de todas las miradas, pero el nivel de sus rivales garantiza que la pelea por el título será intensa hasta el último momento. La cita, ineludible para cualquier aficionado, se está disputando en Madrid y promete dejar momentos para el recuerdo.




