- Cerca de 200 personas se dieron cita en la Plaza de Santa Ana para participar en la tercera edición de esta simultánea multitudinaria.
- Grandes figuras del tablero como Karina Ambartsumova y Alfredo Brito compartieron sus conocimientos con jóvenes promesas locales.
- La iniciativa, impulsada por el IMD y la Federación Insular, consolida la recuperación de una tradición que llevaba décadas desaparecida.

La emblemática Plaza de Santa Ana, en el corazón del barrio histórico de Vegueta, se convirtió este fin de semana en un improvisado y gigantesco campo de batalla mental. En el marco de las celebraciones por las 548ª Fiestas Fundacionales de Las Palmas de Gran Canaria, el Ayuntamiento, a través del Instituto Municipal para la Promoción de la Actividad Física y el Deporte (IMD), organizó una nueva edición de su ya tradicional simultánea de ajedrez. El evento no solo buscaba la competición, sino también fomentar el encuentro entre diferentes generaciones de vecinos bajo la sombra de la Catedral.
El ambiente que se respiraba era de absoluta concentración mezclada con esa ilusión propia de las fiestas patronales. No es para menos, ya que la cita ha logrado asentarse como uno de los pilares deportivos del programa tras haber sido recuperada en 2024 tras más de treinta años de ausencia en este espacio tan representativo. Familias enteras se acercaron para ver cómo los más pequeños, algunos de los cuales apenas asomaban la cabeza por encima del tablero, se enfrentaban sin complejos a figuras consagradas del deporte ciencia en las islas.
Maestros contra la cantera en un escenario de lujo
Uno de los grandes atractivos de la mañana fue la participación de ajedrecistas de primer nivel que no dudaron en aceptar el reto de jugar contra decenas de oponentes al mismo tiempo. Entre ellos destacó la presencia de la Gran Maestra Internacional rusa Karina Ambartsumova, afincada en la capital grancanaria, quien demostró su altísimo nivel al imponerse en la totalidad de sus enfrentamientos. También causó sensación la joven Adriana García, actual campeona de España sub-14, que defendió sus posiciones con una madurez impropia de su edad ante la mirada atenta de los curiosos.
La jornada nos dejó momentos muy curiosos y entrañables, como cuando el veterano Alfredo Brito bromeaba con un chaval de apenas cinco años sobre su agresividad en la apertura. Resulta gratificante ver cómo jugadores de la talla de José García Padrón o el maestro Fide Alejandro Uzcategui compartían confidencias y consejos con aficionados que, en muchos casos, están dando sus primeros pasos gracias a las campañas escolares municipales. El ajedrez está viviendo una auténtica edad de oro entre los jóvenes de 11 a 13 años, apoyado en gran medida por la facilidad que ofrecen las nuevas tecnologías para estudiar partidas.
Un respaldo institucional que mira al pasado y al futuro
La alcaldesa de la ciudad, Carolina Darias, no quiso perderse la oportunidad de saludar a los participantes y destacar la importancia de este tipo de eventos para dar vida a la ciudad. Acompañada por responsables de las áreas de Deportes y Seguridad, Darias subrayó que el compromiso del Consistorio con el ajedrez es firme, valorando la capacidad de esta disciplina para agudizar el ingenio y enseñar a planificar jugadas a largo plazo, una lección de vida que va más allá de lo que ocurre entre las sesenta y cuatro casillas.
Por su parte, desde la Federación Insular de Ajedrez de Gran Canaria, su presidente Ciriaco Almeida recordó con nostalgia que existen documentos gráficos de los años 70 donde ya se veía la plaza abarrotada de niños jugando. La intención es que esta imagen no sea solo un recuerdo en blanco y negro, sino una realidad constante. Mientras los tableros se recogían pasado el mediodía, la actividad en la zona no paraba, enlazando este evento estratégico con otras propuestas culturales como la Vela Latina Canaria o los conciertos de rock y ópera que completaron un fin de semana de lo más movido en la capital.
Esta cita deportiva ha vuelto a demostrar que el tablero es un lenguaje universal capaz de unir a expertos y novatos en un entorno inmejorable. Con la participación de casi dos centenares de personas, queda claro que la afición por mover las piezas sigue muy viva en la isla, garantizando que el relevo generacional del ajedrez canario está en buenas manos y que la Plaza de Santa Ana seguirá siendo, por muchos años más, el epicentro de la estrategia durante las fiestas de la ciudad.

