Faustino Oro ante su gran oportunidad para ser el Gran Maestro más joven de la historia

Última actualización: 22 de febrero de 2026
Autor: Isaac
  • Faustino Oro, argentino de 12 años, busca la tercera norma de Gran Maestro en el Aeroflot Open de Moscú.
  • Si lo logra antes de comienzos de marzo, superará el récord de precocidad de Abhimanyu Mishra.
  • Ya cuenta con dos normas de GM y ha sobrepasado los 2500 puntos de ELO exigidos por la FIDE.
  • El Aeroflot Open es uno de los torneos abiertos más duros del mundo, con historial de campeones como Magnus Carlsen e Ian Nepomniachtchi.

Joven ajedrecista en torneo internacional

Con solo 12 años recién cumplidos, el argentino Faustino Oro se encuentra ante una de esas oportunidades que aparecen muy pocas veces en la vida. En Moscú, lejos de Buenos Aires y de su entorno cotidiano, el joven talento afrontará un torneo que puede marcar un antes y un después en la historia del ajedrez mundial.

El plan es claro: conseguir la tercera norma de Gran Maestro en su próximo compromiso internacional y así convertirse en el Gran Maestro más joven de todos los tiempos. El margen temporal es mínimo y el nivel competitivo, altísimo, pero el prodigio argentino llega a esta cita después de una serie de actuaciones que han llamado la atención de toda la comunidad ajedrecística.

Un argentino frente al récord mundial de precocidad

Niño prodigio del ajedrez jugando una partida

Faustino Oro nació el 14 de octubre de 2013 y, a su corta edad, ya se ha instalado entre las grandes promesas del ajedrez internacional. Su objetivo inmediato es superar la marca impuesta por el estadounidense Abhimanyu Mishra, quien obtuvo el título de Gran Maestro con 12 años, 4 meses y 25 días, una cifra que hasta ahora nadie ha conseguido rebajar.

Para batir ese registro, el argentino debe sellar la tercera norma de GM antes de que se agote el plazo que le permite seguir optando al récord. El calendario juega en su contra: la ventana se cierra a comienzos de marzo, por lo que cada partida que dispute en los próximos días tendrá un peso especial, tanto en lo deportivo como en lo simbólico.

En la actualidad, Oro ya cuenta con dos normas de Gran Maestro y ha superado ampliamente la barrera de los 2500 puntos de ELO, el listón mínimo exigido por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) para acceder al título. Ese requisito numérico está, por tanto, cumplido; lo único que falta es rematar el proceso con una última actuación sobresaliente.

Distintas crónicas especializadas y despachos de agencia coinciden en que el argentino se ha ganado este lugar a base de resultados consistentes. No se trata solo de un fenómeno puntual, sino de un proyecto deportivo trabajado, sostenido por un equipo que ha ido escogiendo con cuidado los torneos que mejor encajaban con su evolución.

  TCEC: Todo sobre el campeonato mundial de motores de ajedrez

El Aeroflot Open de Moscú: el escenario clave

El torneo elegido para intentar el asalto definitivo es el Aeroflot Open, que se disputará en Moscú entre el 28 de febrero y el 5 de marzo. Para muchos especialistas, se trata de uno de los abiertos más duros del circuito profesional, tanto por la densidad de grandes maestros en el cuadro como por el estilo combativo que suele imponerse en cada ronda.

Este abierto ruso cuenta con una larga tradición y una reputación bien ganada. Por sus salas han pasado figuras como el noruego Magnus Carlsen, actual referencia del ajedrez mundial, y otros jugadores de la élite. En la última edición, el título quedó en manos del ruso Ian Nepomniachtchi, dos veces aspirante al trono mundial, lo que da una idea del nivel que se maneja en este certamen.

La participación de Oro en este evento no es fruto de la improvisación. Tras su buena labor en el Tata Steel Chess Tournament, uno de los clásicos del calendario internacional, su equipo decidió que el Aeroflot Open ofrecía las condiciones competitivas ideales para ir en busca de la norma decisiva: un abierto de gran exigencia, con rivales fuertes y un formato que permite sumar enfrentamientos válidos para la normativa de la FIDE.

En este contexto, cada partida en Moscú tendrá un doble componente: por un lado, la necesidad de conseguir los puntos requeridos para la norma; por otro, la obligación de hacerlo frente a grandes maestros experimentados, muchos de ellos especialistas en ajedrez clásico y habituados a las presiones de los grandes escenarios internacionales.

El desafío, según señalan diversas fuentes, obliga al argentino a firmar una actuación casi perfecta. Un tropiezo temprano podría complicar la obtención de la norma, mientras que una racha positiva lo dejaría muy cerca de su sueño de inscribir su nombre en los libros de historia.

Qué necesita Faustino Oro para lograr la tercera norma

En términos reglamentarios, el camino de Faustino está bastante definido. Ya dispone de dos normas de Gran Maestro, obtenidas en torneos anteriores, y también ha sobrepasado el umbral de los 2500 puntos de ELO, lo que confirma que su fuerza de juego se encuentra a la altura de la categoría que persigue.

El paso que falta es el más delicado: sumar la tercera norma de GM en un evento que cumpla con todos los requisitos oficiales. El Aeroflot Open encaja en ese marco, al tratarse de un abierto internacional de máximo nivel con un número elevado de participantes titulados, rondas suficientes y control de tiempo aprobado por la FIDE.

  Todo sobre la American Cup 2025 de ajedrez: partidas, ganadores y formato

Para que la norma sea válida, Faustino tendrá que enfrentarse a una cantidad determinada de rivales titulados (entre ellos, varios grandes maestros) y alcanzar un rendimiento global acorde al estándar fijado por la federación internacional. En la práctica, eso implica encadenar resultados de alto nivel ante oponentes que difícilmente conceden errores graves.

Los plazos también pesan. Al haber nacido el 14 de octubre de 2013, el argentino se mueve contra un límite de tiempo ya muy ajustado. Si no consigue la norma en Moscú antes de que se agote su margen de edad, el récord de precocidad quedará fuera de su alcance, aunque igualmente se mantendría en la élite de los talentos más jóvenes que han llegado a esta instancia.

Según se ha adelantado en diferentes notas de prensa, el objetivo del entorno de Oro no es solo la marca estadística, sino también consolidar su posición dentro del ajedrez profesional. Aun así, romper el récord de Mishra supondría un hito difícil de igualar, tanto para el ajedrez argentino como para el panorama internacional.

Un camino construido a base de resultados

Faustino Oro no llega a Moscú de la nada. Su ascenso ha sido paulatino, pero muy acelerado si se lo compara con los tiempos habituales del ajedrez clásico. Desde muy pequeño empezó a destacar en competiciones juveniles y, con el paso de los años, fue trasladando ese rendimiento a torneos abiertos de mayor exigencia.

Antes de este intento por el récord, el argentino ya había conseguido la norma de Maestro Internacional (IM) siendo todavía un niño, un logro que tradicionalmente marca la frontera entre la promesa y la realidad competitiva. A partir de ahí, sus participaciones en eventos de élite se hicieron más frecuentes, con actuaciones sólidas que despertaron el interés de especialistas y aficionados.

Uno de los hitos recientes en su trayectoria fue su presencia en el Tata Steel Chess Tournament, donde se midió con jugadores de alto nivel en un entorno muy exigente. Ese torneo, conocido como uno de los más importantes del calendario, sirvió para poner a prueba su preparación y ajustar detalles de cara a retos futuros como el Aeroflot Open.

Los informes publicados por distintos medios, incluida la Agencia Noticias Argentinas, subrayan que estos resultados no solo reflejan talento, sino también una planificación cuidadosa. La elección de cada torneo, el tipo de rivales y la carga de partidas se han ido calibrando con el objetivo final de llegar en el mejor momento posible a este tramo clave de su carrera.

La consecuencia directa de esa planificación es que, a los 12 años, Oro ya se ha instalado en el rango de jugadores con ELO superior a 2500 puntos, una barrera que muchos maestros tardan décadas en franquear o que incluso nunca alcanzan. Ese dato, más allá del récord de edad, es uno de los mejores indicadores de su verdadero nivel competitivo.

  Under 13 ChessKid Youth Championship: Todo lo que necesitas saber sobre el torneo juvenil más seguido

Presión, expectativas y el peso de la historia

Entrar al tablero sabiendo que cada movimiento puede acercarte o alejarte de un récord mundial no es una situación sencilla, y menos para alguien que todavía es un preadolescente. Sin embargo, quienes siguen de cerca la carrera de Faustino destacan su capacidad para mantener la calma en posiciones complejas y su madurez a la hora de gestionar momentos críticos.

En Moscú, el joven argentino no solo se enfrentará a rivales con muchos más años de experiencia, sino también a la presión mediática que acompaña a este tipo de intentos históricos. Cada ronda será analizada, cada resultado será noticia, y cualquier tropiezo será comentado en redes y portales especializados, algo que forma parte del ajedrez moderno.

Aun así, el entorno de Oro ha enfatizado que, más allá de las cifras, el foco está puesto en su desarrollo a largo plazo. Convertirse o no en el Gran Maestro más joven de la historia es una meta importante, pero no la única. Lo que ocurra en el Aeroflot Open formará parte de un proceso más amplio que, con marca o sin ella, lo proyecta como un protagonista del tablero durante muchos años.

El ajedrez argentino, que ya ha tenido grandes figuras en el pasado, ve en Faustino a uno de los fenómenos de precocidad más llamativos que haya producido. Diversas crónicas lo describen como un jugador creativo, combativo y con una notable comprensión estratégica, rasgos que suelen asociarse a los grandes campeones.

Con este telón de fondo, la cita de Moscú se convierte en algo más que un torneo: es un examen global sobre cómo un talento precoz gestiona la combinación de expectativas, presión competitiva y exigencia técnica que implica pelear por un récord de dimensión mundial.

Lo que está por delante para Faustino Oro concentra muchos de los ingredientes que hacen especial al ajedrez: talento, preparación, resistencia mental y un reloj que no se detiene. En el Aeroflot Open tendrá la oportunidad de demostrar hasta dónde puede llegar en este momento de su carrera. Logre o no la marca histórica, su presencia en la élite con solo 12 años confirma que el ajedrez mundial está asistiendo al crecimiento de un protagonista llamado a dar que hablar durante mucho tiempo.

Faustino Oro
Artículo relacionado:
Faustino Oro brilla en el Tata Steel Challengers y consolida su salto hacia la élite del ajedrez