- Se alcanza la cifra histórica de 68 equipos, incluyendo plazas para invitados y un equipo inclusivo.
- El tablero se expande hasta las 50 casillas con un recorrido total de 2,5 kilómetros por el casco urbano.
- El número de pruebas aumenta a 36 desafíos distribuidos para mejorar la fluidez del evento.
- Las inscripciones están abiertas del 1 al 10 de junio mediante retos virtuales y sorteo tradicional.

La localidad cordobesa de Dos Torres ya está en plena ebullición para acoger una de las celebraciones más icónicas de la comarca. El Gran Juego de la Oca de Los Pedroches regresa con el firme propósito de superar todas las expectativas, consolidándose como un evento que mezcla deporte, ingenio y una convivencia vecinal que traspasa fronteras cada verano.
Desde este mismo lunes, el ambiente festivo ha empezado a notarse con la apertura del periodo de inscripción, un trámite que los más rápidos no querrán dejar para el último momento. Hasta el próximo 10 de junio, los grupos de amigos y familias tienen la oportunidad de aspirar a una de las cotizadas plazas para participar en este tablero gigante que cada año gana más adeptos en toda la región.
Un tablero gigante que se expande por las calles
La decimotercera edición de esta cita no es moco de pavo, ya que trae consigo cambios estructurales importantes para mejorar la experiencia de todos. La organización ha decidido echar el resto y ampliar el recorrido hasta los 2,5 kilómetros, lo que supone un despliegue logístico espectacular que ocupará gran parte de las plazas y rincones del municipio.
A este incremento de distancia se le suma un aumento en el número de casillas, pasando de las 46 tradicionales a un total de 50. Este cambio ha permitido habilitar una zona de juego completamente nueva, lo que dará un aire fresco a la competición y obligará a los equipos a estudiar nuevas estrategias para no quedar eliminados a las primeras de cambio ante la atenta mirada del público.
Participación masiva y compromiso social
Este año se ha batido el récord absoluto de equipos inscritos, alcanzando la redonda cifra de 68 grupos que llenarán de color las calles. Entre ellos, destaca especialmente la inclusión de un equipo formado íntegramente por personas con discapacidad, reforzando el mensaje de que la diversión y el compañerismo no entienden de barreras físicas ni sociales en esta cita de Los Pedroches.
El acceso al gran tablero no es sencillo, pues los aspirantes deben demostrar su valía previamente a través de un proceso que se divide fundamentalmente en dos vías principales:
- Un sistema de baremación que premia la participación activa en retos divertidos lanzados a través de las redes sociales.
- Un sorteo público para asignar las plazas restantes entre todos los colectivos que hayan formalizado su solicitud.
Esta combinación asegura que los más comprometidos tengan su sitio asegurado, pero también deja un margen necesario para la suerte, algo muy propio de cualquier juego de tablero que se precie y que tanto gusta a los participantes.
Gastronomía local y un sentido homenaje
La organización también ha querido mimar el estómago de los concursantes con un cambio significativo en los avituallamientos. Por primera vez, se entregará a cada equipo un lote de productos típicos de la comarca al inicio del recorrido. De esta forma, se pone en valor la gastronomía propia mientras los jugadores recuperan fuerzas entre prueba y prueba con lo mejor de la despensa local.
No faltará tampoco el componente emocional en esta edición. Tanto los uniformes de los jugadores como los de los voluntarios llevarán un detalle en honor a Juanlu Dorado, figura clave en la difusión del evento durante años. Es un gesto de cariño para alguien que dio mucho por este proyecto y que seguirá presente en cada salto de casilla durante los días 31 de julio y 1 de agosto.
El municipio se prepara así para un fin de semana de intensidad máxima donde el ingenio y la fuerza física irán de la mano. Con un total de 36 retos que pondrán a prueba la paciencia y el buen humor de los participantes, esta cita se confirma como el epicentro del entretenimiento estival en Córdoba, demostrando que la unión de un pueblo puede crear algo verdaderamente grande y único en toda Europa.



