- La comisión de reglas FIDE y la Qualification Commission definen los reglamentos de rating, títulos y validez de torneos a nivel internacional.
- El Reglamento de Clasificaciones FIDE vigente desde marzo de 2024 introduce nuevos mínimos de tiempo, suelo de 1400 Elo y ajustes matemáticos en el cálculo.
- Los procedimientos de reporte de torneos y el papel del árbitro jefe y de los oficiales de rating son claves para que el Elo se actualice correctamente.
- Junto al sistema de rating, la FIDE regula títulos de jugadores, árbitros, entrenadores y organizadores, así como ajedrez online y competiciones híbridas.

La comisión de reglas de la FIDE y, en general, las distintas comisiones permanentes que gestionan reglamentos, títulos y valoraciones Elo, son el corazón burocrático del ajedrez internacional. Gracias a su trabajo, un torneo en España, Argentina o Japón puede seguir los mismos criterios de emparejamiento, ritmo de juego, cálculo de Elo y concesión de títulos oficiales sin que haya líos ni interpretaciones raras.
A lo largo de este artículo vamos a desgranar con calma los principales reglamentos y normativas de la FIDE relacionados con el sistema de rating, los títulos internacionales (jugadores, árbitros, entrenadores y organizadores) y las reglas de registro y elegibilidad de los ajedrecistas. Verás que, aunque suenen muy técnicos, tienen una lógica clara y están pensados para que la competición sea lo más justa y transparente posible.
Comisiones permanentes de la FIDE y tipos de reglamentos
Dentro de la estructura de la FIDE existen varias comisiones permanentes encargadas de redactar y actualizar reglamentos. Entre ellas destaca la Qualification Commission (QC), que se ocupa de todo lo relativo a listas de Elo, normas para títulos y validez de torneos, y otras comisiones que tratan temas tan variados como árbitros, entrenadores, educación y ajedrez online.
En este marco se desarrollan los llamados International Title Regulations, es decir, los reglamentos sobre títulos internacionales para jugadores, árbitros, entrenadores y organizadores, así como las regulaciones de rating y los criterios de registro y elegibilidad de los jugadores. Todo ello se coordina desde el Consejo de la FIDE y se implementa a través de las federaciones nacionales.
Entre la documentación que maneja la comisión de reglas y la QC encontramos, de forma resumida, estos grandes bloques de normativa: reglamentos de títulos internacionales, regulaciones de rating, registros y licencias de jugadores, transferencias y elegibilidad, títulos de árbitros, títulos de entrenadores y academias, acreditación en ajedrez educativo, seminarios de organizadores y regulaciones de la FIDE Online Arena. Cada uno de estos apartados tiene documentos específicos y criterios muy definidos.
Para árbitros, organizadores y estudiantes de arbitraje, la FIDE y las federaciones ponen a disposición documentos oficiales y reglamentos actualizados (incluyendo versiones en español) que recopilan leyes del ajedrez, normas de torneos presenciales y online, así como guías prácticas para la gestión de eventos.
Reglamento de Rating FIDE vigente desde marzo de 2024
El núcleo de la labor de la comisión de reglas en materia competitiva es el Reglamento de Clasificaciones FIDE, que define cómo se calculan, actualizan y publican las valoraciones Elo estándar, rápidas y blitz. La versión aprobada por el Consejo de la FIDE el 15 de diciembre de 2023 entró en vigor el 1 de marzo de 2024 y supone una reforma profunda del sistema, fruto de un trabajo conjunto de expertos y del análisis de datos históricos.
Este reglamento parte de una introducción donde se deja claro que la FIDE Council puede modificar las reglas a propuesta de la Qualification Commission. Las modificaciones afectan a todos los torneos que comiencen en la fecha o después de la entrada en vigor del nuevo texto, garantizando así que no haya cambios a mitad de un evento ya en marcha.
En cuanto al registro de torneos, la FIDE establece que todo torneo que quiera ser computado en el Elo debe estar prerregistrado por la federación nacional del país donde se juegue. Esa federación se hace responsable tanto de subir los resultados como del pago de posibles tasas de rating. En caso de territorios autónomos representados por organizaciones afiliadas, el Consejo puede delegar esta capacidad.
El reglamento detalla los plazos de inscripción de los eventos en el calendario de rating: si participa al menos un jugador con más de 2700 Elo estándar o una jugadora con más de 2500, el torneo debe registrarse con un mínimo de 30 días de antelación; en cualquier otro caso, el plazo baja a 3 días antes del inicio. El presidente de la QC puede llegar a rechazar el registro de un torneo si no cumple los requisitos.
Se contemplan excepciones: los torneos de máxima categoría (con jugadores por encima de 2700/2500) pueden ser aceptados fuera de plazo con la aprobación del Presidente de la FIDE, mientras que los torneos del resto de categorías pueden ser autorizados por el presidente de la Qualification Commission. Además, todas las competiciones híbridas (aquellas que combinan juego online con controles presenciales y arbitraje físico) requieren aprobación individual por parte de la QC.
En situaciones excepcionales, el Consejo de la FIDE o el Presidente (cuando se trata de eventos con media Elo superior a 2700) puede decidir valorar torneos o partidas específicas que no hayan sido tramitados por la federación nacional. Es una especie de salvaguarda para casos donde haya negligencias o conflictos internos en una federación.
Ritmo de juego, leyes aplicables y condiciones básicas
Para que una partida sea válida a efectos de Elo, el reglamento fija unos criterios mínimos de ritmo de juego. No basta con que haya un reloj y unas piezas: el tiempo disponible tiene que ser suficiente para que la partida mantenga un carácter de ajedrez clásico, rápido o blitz según los baremos oficiales.
En partidas estándar, se calcula sobre una duración hipotética de 60 jugadas: si al menos uno de los jugadores tiene Elo 2400 o superior, cada participante debe disponer de un mínimo de 120 minutos para completar todas sus jugadas. Cuando el jugador de más Elo está entre 1800 y 2399, el mínimo baja a 90 minutos por jugador. Y si ambos jugadores están por debajo de 1800, el mínimo exigido es de 60 minutos por cabeza.
Cuando el control de tiempo está dividido en varias fases (por ejemplo, un número de jugadas en un primer periodo y luego un añadido de tiempo), el reglamento indica que la primera fase debe abarcar al menos 30 movimientos. Esto evita controles de tiempo artificialmente comprimidos que no reflejen ajedrez serio.
En cuanto a las normas del juego, toda competición sometida a Elo debe regirse por las Leyes del Ajedrez de la FIDE o, en su caso, por el Reglamento de Competiciones de Ajedrez Híbrido, que forma parte de las regulaciones de ajedrez online de la FIDE (sección específica Part IIIb de las FIDE Online Chess Regulations). Eso significa que no pueden inventarse reglas caseras si se quiere que el torneo sea oficial.
La FIDE también marca un límite en la carga diaria de juego: no se pueden superar las 12 horas de juego en un mismo día, calculadas sobre esa famosa referencia de 60 jugadas por partida. Aunque con incrementos es posible que la duración real se extienda un poco, el diseño de rondas y horarios debe evitar maratones inhumanos.
En eventos que se prolongan en el tiempo, el reglamento obliga a enviar resultados provisionales cuando la duración supera los 30 días, con periodicidad mensual, de manera que la FIDE pueda ir actualizando los datos con cierto margen y se eviten acumulaciones largas sin control.
Las partidas no disputadas (por incomparecencia, byes sin juego u otras causas) no cuentan para Elo. Solo se hace una excepción clara: cualquier partida en la que ambos jugadores hayan realizado al menos una jugada debe ser valorada, salvo que haya aplicarse el reglamento de Juego Limpio (Fair Play), por ejemplo, si se detecta fraude.
Listas mensuales de rating y criterios de inclusión
Uno de los puntos más visibles del trabajo de la comisión de reglas y la QC es la lista mensual de Elo FIDE. Cada día 1 de mes se publica una lista que incorpora toda la actividad computada durante el periodo de rating anterior, aplicando la fórmula oficial del sistema.
El propio reglamento define el periodo de rating como el intervalo de tiempo durante el cual una lista concreta está vigente. Todos los torneos que terminan hasta tres días antes de la fecha de la lista pueden entrar en ella, siempre que el informe se haya enviado a tiempo. Los eventos oficiales de la FIDE tienen un pequeño margen de favor y pueden ser incluidos aunque terminen justo el día anterior a la publicación.
En las listas públicas se muestran únicamente los jugadores que tienen un rating de al menos 1400 puntos en la modalidad correspondiente. De cada ajedrecista se publica el título FIDE, la federación de pertenencia, la valoración actual, el ID FIDE, el número de partidas disputadas en el periodo, el año de nacimiento, el género y el valor de K que se le aplica en los cálculos.
Para entrar por primera vez en la lista, un jugador debe acumular al menos 5 partidas contra rivales con Elo. No es obligatorio que todas sean del mismo torneo; pueden sumarse partidas de varios eventos siempre que se disputen dentro de un periodo continuo que no exceda los 26 meses. El valor mínimo de rating inicial que se publica es también 1400, coincidiendo con el nuevo suelo de Elo establecido por la reforma.
Los jugadores cuyo Elo baje por debajo de 1400 dejarán de aparecer como clasificados y pasan a figurar como no valorados en la siguiente lista. A partir de ese momento siguen el mismo proceso que cualquier otro jugador sin Elo para recuperar una valoración oficial. Esto evita inflar la lista con valoraciones muy bajas y poco representativas.
El reglamento también define el concepto de actividad: si un jugador pasa más de un año sin jugar partidas con Elo, se considera que entra en inactividad. Volverá a ser considerado activo (y listado como tal) en cuanto juegue al menos una partida computable durante un nuevo periodo.
Funcionamiento técnico del sistema de rating Elo FIDE
El sistema de rating FIDE se basa en un modelo numérico que relaciona puntuaciones fraccionarias con diferencias de rating. Su función es convertir los resultados de las partidas (victoria, tablas, derrota) en ajustes de Elo que reflejen de forma estadísticamente razonable el rendimiento del jugador frente a las expectativas que marcaban las valoraciones previas.
La escala de rating está estructurada en intervalos de 200 puntos y se apoya en tablas de conversión. Una de ellas traduce la puntuación fraccionaria (p) obtenida frente a un conjunto de rivales en una diferencia de rating teórica (dp). Para resultados extremos (0 o 1 punto sobre la totalidad), la diferencia se considera indeterminada, pero convencionalmente se toma un valor de 800 puntos a efectos de tabla.
La otra tabla, a la inversa, transforma la diferencia de rating D entre dos jugadores en una probabilidad de puntuación PD para el jugador mejor valorado (H) y el peor (L). De esta forma, si la diferencia es pequeña, las probabilidades estarán cerca del 50%-50%; si es muy grande (por encima de 700 puntos), la probabilidad a favor del fuerte se aproxima a 1, reflejando que lo normal es que gane casi siempre.
Estas tablas son, en realidad, dos caras de la misma moneda: permiten calcular tanto la puntuación que justificaría una diferencia de Elo concreta como la expectativa de resultado cuando hay una brecha de rating previa. Este entramado matemático es la base de todos los ajustes de Elo que publica la FIDE cada mes.
Para jugadores sin Elo, el reglamento detalla cómo determinar un rating inicial Ru. Si un ajedrecista no valorado hace su debut en un torneo y puntúa cero, ese resultado se descarta a efectos de cálculo; en cuanto consiga una puntuación positiva contra rivales con Elo, se aplican los criterios de la sección correspondiente sobre rating inicial.
La media de rating de los adversarios (Ra) se calcula añadiendo un detalle importante: se suman dos rivales hipotéticos de 1800 Elo y se considera que las partidas contra ellos terminaron en tablas. Después, se aplica la relación Ru = Ra + dp, donde dp viene de la tabla que convierte la puntuación porcentual en diferencia de rating. El resultado se redondea al entero más cercano y el rating inicial nunca puede superar 2200 puntos.
Si un jugador recibe una valoración publicada antes de que se calcule el Elo de un torneo en el que participó anteriormente, se considera que para ese evento ya era jugador valorado y su rating se maneja como tal. No obstante, para sus rivales se le computa como no valorado en ese torneo concreto, de modo que no se alteran los cálculos ya establecidos.
Para los jugadores que ya tienen Elo, el ajuste se hace partida a partida. Se calcula la diferencia D entre el rating del jugador y el de su oponente y, a partir de ahí, se obtiene la probabilidad PD gracias a la tabla de diferencias. A partir del 1 de octubre de 2025 se aplica una regla revisada: si la diferencia de rating supera los 400 puntos, para jugadores por debajo de 2650 se considera a efectos de cálculo un máximo de 400, mientras que para los jugadores de 2650 o más se utiliza la diferencia real sin recorte.
En cada partida se define Delta R como la diferencia entre la puntuación real (1, 0.5 o 0) y la probabilidad PD. La suma de todos esos Delta R en un torneo o periodo (Sigma Delta R) se multiplica por el coeficiente K para obtener el cambio total de Elo.
El valor de K depende de la situación del jugador: se usa K = 40 para quienes acaban de entrar en la lista hasta alcanzar al menos 30 partidas computables; K = 20 mientras el rating se mantenga por debajo de 2400; y K = 10 una vez que el Elo publicado alcance 2400 y no vuelva a bajar de forma definitiva, aunque pueda sufrir pequeñas oscilaciones puntuales. Además, todos los jugadores hasta final del año de su 18 cumpleaños mantienen K = 40 siempre que su Elo no llegue a 2300.
Para evitar fluctuaciones exageradas, si el número de partidas n disputadas por un jugador en un periodo, multiplicado por el valor de K, supera 700, se ajusta K a la cifra entera más alta que cumple K × n ≤ 700. Así se limita el impacto máximo que un calendario muy cargado de partidas podría tener sobre un mismo jugador.
Al término del periodo, el cambio de rating se redondea al entero más cercano, con la particularidad de que los 0.5 se redondean alejándose de cero (es decir, 0.5 se redondea a +1 y -0.5 a -1). Este detalle aparentemente menor tiene un efecto sutil en la estabilidad y simetría del sistema.
Procedimientos de reporte y responsabilidades arbitrales
En la práctica, el correcto funcionamiento del sistema de rating FIDE depende de que los árbitros principales y las federaciones nacionales cumplan estrictamente con los procedimientos de reporte de resultados.
El árbitro jefe de cualquier torneo registrado debe generar el archivo de reporte de torneo (TRF) y enviarlo al responsable de rating de la federación donde se celebra el evento. Este oficial se encarga de verificar que el torneo se ha desarrollado conforme a todas las regulaciones relevantes de la FIDE, incluyendo las relativas a ritmo de juego, reglamento aplicable, control de Fair Play y demás.
Una vez comprobado que todo está en orden, el responsable de rating de la federación sube el fichero TRF al servidor de rating de la FIDE, procurando que se haga dentro del plazo que permite incluir el torneo en la lista mensual que corresponde al mes en que está registrado el evento o, si faltan cinco días o menos hasta final de mes, en la lista siguiente.
Si un informe de torneo no se envía a tiempo como para ser incluido en la tercera lista de Elo posterior a la fecha de finalización del evento, el reglamento es tajante: ese torneo no se valorará. No hay margen para recuperarlo posteriormente, lo que obliga a organizadores y árbitros a ser muy rigurosos con los plazos.
Las bases de cualquier torneo que pretenda ser computado para Elo deben indicar de forma explícita que el evento será valorado por la FIDE. Esto es importante tanto para los jugadores como para las federaciones, ya que afecta a decisiones como la preparación del torneo, la presencia de árbitros titulados y el cumplimiento estricto de los protocolos oficiales.
Cada federación nacional está obligada a designar un Rating Officer que actúa como enlace con la FIDE en todo lo relativo a calificaciones y clasificación. Sus datos deben constar en la secretaría de la FIDE para facilitar la comunicación. En los eventos híbridos es obligatorio enviar también todos los archivos PGN completos junto con el informe de torneo, de forma que la FIDE disponga de un registro detallado de las partidas.
Por último, para formar parte de la lista de rating, un jugador debe estar registrado a través de una federación miembro de la FIDE, salvo que el Consejo de la FIDE apruebe lo contrario en casos muy específicos. Además, la federación tiene la obligación de informar a la FIDE en caso de fallecimiento de alguno de sus jugadores, para mantener las bases de datos actualizadas y evitar irregularidades.
Reforma del sistema de clasificaciones y papel del grupo de trabajo
El cambio de reglamento aprobado en diciembre de 2023 no surgió de la nada: fue el resultado de un grupo de trabajo especializado que analizó con profundidad el comportamiento del sistema Elo en los últimos años y propuso ajustes tanto a nivel matemático como práctico.
Este grupo estaba formado por figuras como Aleksandr Moiseenko (gran maestro), Pavel Tregubov (miembro de la Comisión de Estrategia General), Nick Faulks (de la Qualification Commission), Vladimir Kukaev (de la Oficina de Clasificaciones) y Sabrina de San Vicente (también de la QC). Trabajaron codo con codo con el matemático y consultor de bases de datos Jeff Sonas, que lleva colaborando con la FIDE en temas de Elo desde 2009.
El concepto de reforma se dio a conocer al público en julio de 2023 para recoger sugerencias y comentarios, lo que permitió una participación bastante amplia de federaciones, jugadores y expertos. Se recibieron más de 150 opiniones, que fueron analizadas por Sonas en detalle, dando lugar a un informe suplementario centrado en compresión del sistema y mejoras de cálculo.
A partir de este proceso participativo, la Qualification Commission elaboró un conjunto de nuevas reglas sobre las valoraciones que después fueron debatidas y aprobadas por el Consejo de la FIDE en su reunión del 14 de diciembre de 2023. El paquete de cambios afecta tanto a las valoraciones estándar como a las rápidas y blitz.
Entre las recomendaciones clave está un ajuste puntual de todas las valoraciones estándar por debajo de 2000 Elo. A los jugadores en esa franja se les aplica un aumento igual a 0,40 × (2000 − rating), de modo que, por ejemplo, un jugador con 1800 vería su Elo subir en 80 puntos. Los ajedrecistas con 2000 o más mantienen su valoración intacta. El objetivo es corregir cierta infravaloración acumulada en los tramos bajos y medios.
Otro cambio crucial es la subida del suelo de rating de 1000 a 1400, lo que impacta tanto en nuevos jugadores como en la gestión de valoraciones muy bajas. Esto se alinea con el requisito de que el rating inicial publicado no baje de 1400 y simplifica la representación estadística de la fuerza de los jugadores.
En lo referente a la obtención de Elo inicial, las nuevas normas indican que los jugadores no valorados que logren una puntuación positiva contra rivales con Elo verán su rating inicial calculado a partir de la performance (rating de rendimiento) derivada de su porcentaje de puntuación, y no mediante la fórmula simplificada de multiplicar la puntuación por (K/2). Aun así, se mantiene el límite superior de 2200 para esa valoración inicial.
La fórmula de puntuación inicial se completa con la inclusión de dos adversarios hipotéticos de 1800 Elo, suponiendo que esas partidas acabaran en tablas, lo cual estabiliza el cálculo y evita que resultados muy extremos en pocos enfrentamientos generen valoraciones poco realistas.
Finalmente, se restaura de manera amplia la llamada regla de los 400 puntos: una diferencia de rating superior a 400 se trata a efectos de cálculo como si fuera de 400, sin límite en cuanto al número de veces que se puede aplicar esta regla dentro de un mismo torneo. Se vuelve así a la situación previa a las modificaciones de 2022, buscando un equilibrio más natural en los cambios de Elo cuando se enfrentan jugadores muy desiguales.
El paquete completo de ajustes se aplica tanto al Reglamento de Clasificaciones estándar como a los de rápidas y blitz. El nuevo Reglamento de Títulos FIDE entró en vigor el 1 de enero de 2024, mientras que el nuevo Reglamento de Clasificaciones FIDE arrancó oficialmente el 1 de marzo de 2024, marcando un antes y un después en la forma de medir la fuerza de juego a nivel mundial.
Reglamentos sobre títulos FIDE, registro y licencias de jugadores
Más allá de la parte puramente numérica del Elo, la comisión de reglas y otras comisiones permanentes gestionan los International Title Regulations, que abarcan desde los títulos de Grandes Maestros hasta los de árbitros, entrenadores y organizadores. Estos reglamentos fijan requisitos de normas, performances, participación en torneos oficiales y otros criterios objetivos.
En el bloque de títulos para jugadores se incluyen las normas y condiciones para obtener títulos como GM, IM, FM o CM, así como los títulos equivalentes femeninos (WGM, WIM, WFM, WCM). El reglamento señala qué torneos pueden generar normas, qué árbitros deben estar presentes, cuál debe ser la media de rating de los rivales, el número mínimo de titulados enfrentados, etc.
Junto a ello, existe una normativa específica sobre registro y licencias de jugadores, que define cómo se da de alta un ajedrecista en la base de datos FIDE, cómo se gestiona su ID único, qué federación le representa y en qué condiciones puede cambiar de federación (transferencias). También se regulan las reglas de elegibilidad para representar a una federación en eventos oficiales, especialmente en competiciones por equipos y campeonatos continentales o mundiales.
Las regulaciones sobre registro, transferencia y elegibilidad contemplan casos de cambio de país de residencia, doble nacionalidad o acuerdos entre federaciones. A veces hay periodos de espera para que un jugador pueda representar a una nueva federación, o tasas que se deben abonar a la federación de origen, todo ello fijado en documentos oficiales de la FIDE.
En paralelo, la FIDE mantiene reglamentos para los títulos de árbitros (NA, FA, IA) y sus requisitos: número de torneos arbitrados, diversidad de eventos, presencia de árbitros mentores, superación de seminarios FIDE y exámenes oficiales, así como criterios de renovación o mantenimiento. Lo mismo ocurre con los títulos de entrenadores y las academias avaladas por la FIDE, que deben cumplir estándares formativos y pasar por procesos de acreditación.
La organización también regula la acreditación en ajedrez educativo, un ámbito en expansión que relaciona el ajedrez con la pedagogía escolar. Existen reglamentos y seminarios dedicados a esta área, donde se explican los requisitos para obtener certificaciones FIDE que acrediten la capacidad de usar el ajedrez como herramienta educativa.
Por último, hay normas para la concesión de títulos de organizadores, que se centran en quienes diseñan y llevan a cabo torneos de alto nivel. Los seminarios y la normativa correspondiente establecen qué experiencia práctica se exige, qué conocimientos organizativos son necesarios (desde logística hasta comunicación con la FIDE) y cómo se evalúan las candidaturas a estos títulos.
Ajedrez online, FIDE Online Arena y recursos en español
La expansión del juego en Internet ha obligado a la comisión de reglas y a la FIDE a desarrollar reglamentos específicos para el ajedrez online. De ahí surge la FIDE Online Arena y un conjunto de normas que regulan competiciones en plataformas digitales, condiciones de juego, controles anticopia y protección de la integridad competitiva.
Las FIDE Online Chess Regulations incluyen secciones dedicadas a competiciones híbridas (parte online, parte presencial), cámaras de control, requisitos técnicos mínimos y protocolos de actuación en caso de sospecha de trampas. Todo ello se recoge en documentos oficiales que muchas federaciones traducen, por ejemplo al español, para facilitar su aplicación por árbitros y organizadores locales.
Para quienes trabajan en arbitraje o están formándose, existen PDFs y compilaciones en español que agrupan las regulaciones de torneos presenciales, el reglamento online, las leyes del ajedrez y otros textos clave. A través de estos documentos se busca que los actores implicados (árbitros, organizadores, jugadores avanzados) tengan un acceso directo y actualizado a las normas.
En estas recopilaciones suelen encontrarse anexos con reglas prácticas para torneos, tablas de ritmo de juego, modelos de bases y orientaciones sobre cómo gestionar reclamaciones, apelaciones, tiempos de reflexión y situaciones especiales, siempre en consonancia con lo que establecen las comisiones FIDE.
Buena parte de los contenidos oficiales se publican en inglés, pero la FIDE y las federaciones nacionales trabajan cada vez más en ofrecer versiones traducidas y revisadas, de forma que el árbitro o el organizador que no domine el inglés pueda aplicar perfectamente las reglas sin temor a malentendidos.
Todas estas normas, tablas, procedimientos y reformas muestran hasta qué punto la comisión de reglas FIDE y las comisiones permanentes son fundamentales para que el ajedrez internacional funcione con seriedad y coherencia: desde el cálculo del Elo hasta la concesión de títulos, pasando por el registro de jugadores, la organización de torneos híbridos y el ajedrez online, todo está definido al detalle para que, cuando te sientes delante del tablero, lo único que tengas que pensar sea en la próxima jugada.
