- La Comisión de Calificación FIDE ha reformado en profundidad el sistema de rating y los criterios de títulos, con nuevas normas vigentes desde 2024.
- Se han ajustado las valoraciones por debajo de 2000 Elo, elevado el rating mínimo a 1400 y redefinido el cálculo del rating inicial y la regla de los 400 puntos.
- La FIDE ha actualizado las tablas de títulos directos para mundiales y panamericanos juveniles, equiparando las categorías impares con las pares.
- Los nuevos reglamentos ofrecen un marco más coherente y estable para jugadores, árbitros y organizadores en estándar, rápidas y blitz.

La Comisión de Calificación FIDE y la normativa de títulos han vivido en los últimos años una auténtica revolución silenciosa que afecta tanto a jugadores de élite como a jóvenes promesas de todo el mundo. Si te interesa el ajedrez competitivo —ya seas árbitro, organizador, entrenador, federativo o simplemente un friki del Elo— entender bien estos cambios es clave para no perderte en el nuevo panorama.
En las siguientes líneas vamos a desmenuzar de forma clara y sin rodeos cómo funciona ahora el sistema de rating y de títulos FIDE, qué ha cambiado en la regulación, cómo se han equiparado los títulos directos en mundiales y panamericanos de edades impares, y por qué todo esto importa tanto para el progreso de los jugadores, especialmente los menores de edad. Vamos, que si quieres tener controlado el tema de la Comisión de Calificación FIDE, este es tu artículo.
Qué es la Comisión de Calificación FIDE y cuál es su papel
La Comisión de Calificación FIDE (Qualifications Commission, QC) es el órgano técnico encargado de diseñar, mantener y actualizar las reglas de rating y de títulos dentro de la Federación Internacional de Ajedrez. No se limita a hacer cuentas: define cómo se calcula el Elo, qué requisitos hacen falta para ser GM, MI, WGM, etc., y cómo se otorgan los títulos directos en torneos oficiales.
Esta comisión trabaja codo con codo con otras áreas de la FIDE, federaciones continentales y expertos externos, especialmente cuando se trata de reformas de calado. De hecho, los cambios recientes en el reglamento de clasificaciones y títulos no son fruto de un capricho, sino de años de debate, análisis estadístico y consultas públicas a jugadores y federaciones.
Entre sus funciones más importantes destacan la revisión periódica del sistema Elo, la propuesta de ajustes a la “rating floor” (la valoración mínima posible), la definición de criterios para las valoraciones iniciales de jugadores nuevos y la elaboración de tablas para la concesión de títulos directos en campeonatos oficiales.
Todo esto se traduce en que la Comisión de Calificación FIDE actúa como una especie de “árbitro matemático” global: vela porque el sistema de puntuación sea coherente, justo y estable, evitando inflaciones o deflaciones excesivas de rating y asegurando que los títulos mantengan su prestigio.
Nueva regulación de títulos para mundiales y panamericanos de categorías menores
Uno de los cambios más significativos relacionados con la Comisión de Calificación FIDE afecta directamente a los campeonatos juveniles, tanto mundiales como panamericanos. FIDE ha incorporado al Handbook una nueva regulación de títulos para los eventos mundiales y panamericanos en las categorías sub-17, sub-15, sub-13, sub-11, sub-9 y sub-7.
La Confederación de Ajedrez de América (CCA), a través de su directiva, presentó en noviembre una propuesta detallada ante la Comisión de Calificación FIDE con un objetivo muy concreto: homogeneizar el tratamiento de los campeonatos mundiales y panamericanos de categorías pares (sub-18, sub-16, sub-14, sub-12, sub-10, sub-8) con los de categorías impares (sub-17, sub-15, sub-13, sub-11, sub-9, sub-7).
Hasta entonces, existía una diferencia de criterio que hacía que los torneos de edades impares no estuvieran equiparados en cuanto a concesión de títulos directos con los de edades pares. Esto suponía que, a igualdad de nivel competitivo, el acceso a ciertos títulos FIDE no era exactamente el mismo, generando una sensación de desajuste entre jugadores, entrenadores y federaciones.
CCA celebró públicamente que, como consecuencia de esta petición respaldada por el continente americano, la Comisión de Calificaciones y el Consejo FIDE evaluaran y aprobasen la equiparación, actualizando la tabla de títulos directos para los eventos mundiales y panamericanos en categorías impares. Esto significa que los resultados obtenidos en campeonatos sub-17, sub-15, sub-13, sub-11, sub-9 y sub-7 ahora pueden dar lugar a títulos directos de forma más coherente y alineada con los eventos de edades pares.
Desde CCA destacan que están “muy contentos y agradecidos” por la atención prestada a su propuesta y porque ahora los jóvenes jugadores de América y del resto del mundo se verán recompensados de manera más justa por su esfuerzo en el tablero. Subrayan también que seguirán trabajando para demostrar que otros torneos merecen, del mismo modo, una correcta valoración en términos de títulos y rating.
La nueva tabla de títulos para estos campeonatos forma parte de la actualización del Handbook FIDE bajo el capítulo de Direct Titles, con entrada en vigor efectiva a partir del 1 de enero de 2026. La referencia oficial puede consultarse en el documento “Table for Direct Titles effective from 1 January 2026”, accesible desde el Handbook: https://handbook.fide.com/chapter/B01DirectTitles2026.
Tipos de eventos incluidos en la nueva tabla de títulos directos
La reforma impulsada por la Comisión de Calificación FIDE y el Consejo se concreta en una tabla unificada de títulos directos para una serie de competiciones juveniles de máximo nivel. En ella se contemplan cuatro grandes bloques de torneos, cada uno con sus correspondientes posibilidades de obtención de títulos según el resultado final del jugador.
En primer lugar, se incluyen los Eventos Mundiales Open, es decir, los campeonatos mundiales juveniles en los que pueden participar chicos y chicas sin distinción de sexo, en las categorías de edades impares (sub-17, sub-15, sub-13, sub-11, sub-9, sub-7). En estos torneos se definen qué títulos directos (como MI, MF o sus equivalentes juveniles) pueden lograrse en función de la clasificación final.
En segundo lugar, la tabla incorpora los Eventos Continentales Open, con especial atención a los Panamericanos, que son la referencia competitiva más importante en América para las categorías juveniles. Aquí se ajustan igualmente los criterios para títulos directos, equiparándolos con los mundiales de referencia.
El tercer bloque lo constituyen los Eventos Mundiales Femeninos, que agrupan a las mejores jugadoras jóvenes del planeta en cada franja de edad. En su caso, la tabla estipula qué títulos femeninos (como WGM, WIM, WFM) pueden ser obtenidos en función del puesto final, garantizando una progresión lógica entre categorías.
Por último, se recogen los Eventos Continentales Femeninos (Panamericanos), donde las jóvenes jugadoras de América pueden optar a títulos directos específicos en función de su desempeño. El hecho de armonizar estas cuatro familias de torneos bajo un mismo esquema supone un salto importante hacia un sistema de títulos más claro y coherente para todos los continentes.
La intención declarada de la CCA es continuar aportando datos y argumentos para que otros torneos también puedan ser reconocidos con valor para títulos directos, siempre que cumplan unos criterios competitivos y organizativos objetivos definidos por la Comisión de Calificación FIDE.
Reforma del Reglamento de Clasificaciones y Títulos FIDE
Además de la cuestión de los títulos juveniles, la Comisión de Calificación FIDE ha liderado una reforma profunda del Reglamento de Clasificaciones y de Títulos, aprobada por el Consejo de FIDE en su reunión del 14 de diciembre de 2023. Esta reforma responde, en gran medida, a la preocupación por fenómenos de deflación de rating y por la necesidad de adaptar el sistema Elo a la realidad actual del ajedrez mundial.
La actualización afecta tanto al Reglamento de Títulos FIDE como al de valoraciones estándar, rápidas y blitz. El nuevo Reglamento de Títulos entró en vigor el 1 de enero de 2024, mientras que las modificaciones relativas a las valoraciones Elo estándar, rápidas y blitz comenzaron a aplicarse a partir del 1 de marzo de 2024, con impacto directo en la lista FIDE y en el cálculo de nuevas valoraciones.
Estas reformas no se han tomado a la ligera: surgieron tras un proceso de revisión iniciado a comienzos de 2023 por la propia Qualifications Commission (QC), que invitó a federaciones, árbitros, jugadores y público general a enviar sugerencias y comentarios sobre el funcionamiento del sistema de rating.
A raíz de esta consulta, se identificó con claridad un problema de deflación de Elo provocado por cambios anteriores en el sistema. Muchos profesionales y responsables federativos señalaron que la valoración media de los jugadores se había ido “hundiendo” con el tiempo, dificultando la progresión hacia titulaciones superiores y desajustando la comparación entre generaciones.
Para abordar esta situación, el QC elaboró un paquete de medidas técnicas que, una vez revisadas, fueron elevadas al Consejo de la FIDE. Tras su debate en la reunión del 14 de diciembre de 2023, el Consejo aprobó el nuevo Reglamento de Clasificaciones y Títulos, marcando un antes y un después en la forma en que se entiende el rating Elo dentro del ajedrez organizado.
Grupo de trabajo y apoyo de expertos en la reforma del Elo
La revisión de las normas de la Comisión de Calificación FIDE no se hizo en abstracto. Se constituyó un grupo de trabajo específico en el que participaron grandes maestros, miembros de comisiones estratégicas, responsables de la oficina de ratings y especialistas en estadística aplicada al ajedrez.
Entre los integrantes de este grupo se encuentran Aleksandr Moiseenko (GM), que aportó la perspectiva práctica del jugador profesional, y Pavel Tregubov, vinculado a la Comisión de Estrategia General de FIDE, encargado de velar por la coherencia a largo plazo de las decisiones organizativas.
Formaron parte igualmente Nick Faulks y Sabrina de San Vicente, miembros destacados de la Qualifications Commission, así como Vladimir Kukaev, representante de la Oficina de Clasificaciones. Su misión principal fue coordinar el trabajo técnico, recopilar datos, evaluar el impacto de diferentes alternativas y proponer un paquete de cambios equilibrado.
Un papel decisivo lo desempeñó el matemático Jeff Sonas, consultor profesional de bases de datos y propietario de Sonas Consulting, que lleva colaborando con la Comisión de Calificación FIDE desde 2009 en todo lo relacionado con el sistema Elo. Su experiencia en análisis estadístico de resultados y en modelización de rendimientos deportivos resultó clave para fundamentar los ajustes propuestos.
El concepto inicial de reforma fue compartido con el público en julio de 2023, abriendo un proceso de consulta abierta que dio lugar a más de 150 comentarios, sugerencias y críticas constructivas. Todos estos aportes fueron examinados en detalle por Jeff Sonas, que elaboró un informe suplementario centrado en mejoras de compresión y cálculo del rating, conocido como “Compression and Calculation Improvements”.
A partir de este análisis, el QC refinó su propuesta inicial e introdujo ajustes adicionales, asegurándose de que el nuevo reglamento respondiera tanto a las necesidades de la élite como a las del grueso de jugadores aficionados y juveniles, manteniendo el equilibrio entre precisión estadística y usabilidad práctica.
Principales cambios en el sistema de rating FIDE
Los cambios aprobados por la Comisión de Calificación FIDE y el Consejo se pueden agrupar en cuatro grandes bloques que afectan al cálculo del Elo estándar, pero que también se extienden a las valoraciones de rápidas y blitz, según recomendación del propio QC.
El primer cambio importante es un ajuste único (one-off) de las valoraciones estándar de los jugadores ya clasificados con un rating inferior a 2000 puntos. Para estos jugadores, se aplicará un incremento calculado con la fórmula 0,40 × (2000 – rating actual). Es decir, cuanto más baja sea la valoración por debajo de 2000, mayor será el aumento absoluto. Los jugadores con 2000 o más puntos conservarán su rating tal cual.
Este movimiento busca compensar la mencionada deflación de Elo y elevar el suelo competitivo de manera controlada, acercando las valoraciones a lo que se considera un nivel de referencia más realista. No se trata de una subida recurrente, sino de un ajuste puntual para “recolocar” el sistema.
El segundo bloque de cambios afecta al llamado rating floor o mínimo de valoración. Hasta ahora, la FIDE permitía que los jugadores nuevos o con malos resultados descendiesen hasta 1000 puntos. Con la reforma, ese mínimo se eleva a 1400, lo que implica que las valoraciones muy bajas prácticamente desaparecen del sistema oficial, contribuyendo a una escala de rating más comprimida en la parte baja.
El tercer grupo de medidas se centra en la valoración inicial de jugadores no clasificados. Anteriormente, cuando un jugador no federado lograba una “plus score” (puntuación positiva) contra rivales con Elo, su valoración inicial se calculaba multiplicando esa puntuación positiva por K/2, un método bastante tosco que no reflejaba con precisión su rendimiento real.
Con la nueva normativa, la valoración inicial para estos jugadores se basará en la performance rating derivada de su porcentaje de puntuación frente a oponentes clasificados. Es decir, se calculará un Elo equivalente al rendimiento demostrado, limitando en cualquier caso la valoración inicial máxima a 2200 puntos para evitar saltos desproporcionados. De este modo, un jugador que haga un gran torneo debut no partirá de una cifra irrealmente alta, pero sí tendrá un rating más acorde con su nivel.
Además, se modifica la fórmula para quienes aún no tienen rating oficial, incorporando dos oponentes hipotéticos con 1800 puntos, cuyos resultados se consideran tablas. Esta técnica suaviza el impacto de resultados extremos y genera una estimación inicial más estable y representativa del nivel del jugador.
El cuarto gran ajuste recupera la clásica regla de los 400 puntos. A efectos de cálculo de rating, cualquier diferencia superior a 400 puntos entre dos adversarios se computará como si fuera exactamente de 400, sin límite en el número de veces que pueda aplicarse dentro de un mismo torneo. Se vuelve así a la situación previa a 2022, evitando que las diferencias abismales distorsionen los cambios de Elo de forma exagerada o poco intuitiva.
Aplicación a ratings estándar, rápidas y blitz
La Comisión de Calificación FIDE no quiso que estas reformas se quedaran solo en el Elo clásico. En su propuesta, el QC recomendó aplicar los mismos principios de ajuste tanto al Reglamento de Clasificaciones Estándar como al de Rápidas y Blitz, de forma que un mismo jugador tenga un tratamiento coherente en las tres modalidades.
El Consejo de FIDE aceptó esta recomendación, por lo que desde el 1 de marzo de 2024 las nuevas normas de cálculo del rating se aplican simultáneamente a las tres listas oficiales: estándar, rápidas y blitz. Esto incluye el incremento puntual de valoraciones por debajo de 2000, el nuevo rating floor de 1400, los cambios en la fórmula de cálculo inicial para no clasificados y la restauración de la regla de los 400 puntos.
En la práctica, esto significa que muchos jugadores han visto ajustadas sus valoraciones de golpe al entrar en vigor la nueva normativa, con especial impacto en la base de la pirámide (jóvenes, aficionados y jugadores con poco torneo). La idea de fondo es que, al compactar y recalibrar el sistema, los progresos hacia títulos FIDE resulten más naturales y menos condicionados por deflaciones acumuladas.
La FIDE ha publicado documentos específicos con el detalle técnico del nuevo reglamento de ratings estándar, rápidos y blitz, todos ellos recogidos bajo el paraguas de los FIDE Rating Regulations, con la fecha efectiva de inicio de 1 de marzo de 2024 como referencia clave para cualquier cálculo o comparación histórica.
Reglamento de títulos FIDE y acceso a titulaciones
Paralelamente al cambio en el sistema de rating, la Comisión de Calificación FIDE también ha impulsado un nuevo Reglamento de Títulos, efectivo desde el 1 de enero de 2024. Este marco normativo define con claridad las condiciones necesarias para lograr los títulos internacionales clásicos (GM, IM, FM, CM, WGM, WIM, WFM, WCM, entre otros) y su relación con la obtención de normas, performances mínimas y títulos directos.
Dentro de este reglamento se incluyen tablas específicas como la Table for Direct Titles effective from 1 January 2024, en la que se detallan los requisitos por torneo, categoría y resultado para que un jugador pueda obtener un título sin necesidad de más normas. Esta tabla se complementa con la ya mencionada actualización prevista para 2026 en el caso de mundiales y panamericanos juveniles de edades impares.
En esencia, la política de FIDE busca que el acceso a un título internacional esté respaldado por resultados sólidos frente a oponentes de nivel adecuado, garantizando al mismo tiempo que los títulos sigan teniendo prestigio. Por eso, muchos de estos requisitos combinan la necesidad de alcanzar un determinado rating con la consecución de varias performances fuertes en torneos ponderados.
Las federaciones nacionales, árbitros y organizadores disponen de esta normativa plenamente actualizada, que se ha convertido en una herramienta imprescindible para la planificación deportiva: desde decidir qué torneos jugar para aspirar a un título, hasta validar normas y tramitar solicitudes ante la FIDE.
Recursos y normativa para árbitros, organizadores y estudiantes de arbitraje
Más allá del ámbito puramente deportivo, la Comisión de Calificación FIDE y las estructuras asociadas ponen a disposición del público una serie de reglamentos y documentos oficiales fundamentales para quienes trabajan en arbitraje y organización de torneos internacionales.
En estas secciones especializadas es posible encontrar de forma centralizada los reglamentos sobre títulos, normas, rating, arbitraje y organización de competiciones, siempre actualizados a las últimas disposiciones de FIDE. Se trata de un repositorio clave para árbitros en formación, directores de torneo, responsables de federaciones y estudiantes que quieran profundizar en la parte reglamentaria del ajedrez.
Estos recursos explican, entre otras cosas, cómo reportar resultados para que sean válidos para rating, qué requisitos deben cumplir los torneos para que se puedan obtener normas de título, qué controles de tiempo son aceptados, o cómo aplicar en la práctica reglas como la de los 400 puntos de diferencia.
Al estar alineados con los nuevos Reglamentos de Títulos y de Clasificaciones aprobados a finales de 2023, estos documentos sirven también como guía para interpretar los cambios recientes y para asegurarse de que cada competición se ajusta a los estándares internacionales exigidos por la FIDE.
En definitiva, quien quiera trabajar con seriedad en el mundo del ajedrez organizado necesita conocer muy bien este conjunto de normas emanadas de la Comisión de Calificación FIDE, que actúan como columna vertebral de todo el sistema de rating y titulaciones a escala mundial.
Con este nuevo marco normativo, la FIDE y su Comisión de Calificación buscan un sistema de rating y títulos más coherente, transparente y equilibrado, que corrija la deflación acumulada, valore mejor el esfuerzo de los jóvenes en campeonatos mundiales y continentales —incluyendo la equiparación de categorías impares— y ofrezca reglas claras tanto para jugadores como para árbitros y organizadores, reforzando así la solidez del ajedrez competitivo a todos los niveles.