- Timur Turlov propone que Ucrania tenga representación en la FIDE de la mano de Mykhailo Podolyak.
- El candidato se presenta con Viswanathan Anand y competirá contra Rosenstein y Buettner en Samarcanda.
- Su programa incluye duplicar el fondo de desarrollo, reforzar la educación y digitalizar la FIDE.
- Su trabajo al frente de Kazajistán y los apoyos internacionales marcan la campaña.
El empresario kazajo Timur Turlov ha puesto encima del tablero una propuesta que ha revolucionado la campaña electoral de la FIDE. A pocos días de que las urnas decidan quién dirigirá el órgano rector del ajedrez mundial, Turlov ha planteado que Ucrania cuente con un candidato propio a la vicepresidencia si su lista, encabezada junto al pentacampeón Viswanathan Anand, resulta elegida en la asamblea que se celebrará en Samarcanda los próximos 26 y 27 de septiembre. El CEO del grupo Freedom ha insistido en que «La FIDE no puede actuar al margen de lo que ocurre en el mundo» y que las naciones tradicionales del ajedrez deben tener voz en las decisiones.
La oferta ha obtenido una respuesta rápida. Mykhailo Podolyak, asesor del jefe de la Oficina del Presidente de Ucrania, ha asegurado que apoya la visión reformista del candidato y que está dispuesto a incorporarse al nuevo equipo. Podolyak también ha defendido que las federaciones internacionales vuelvan a centrarse en sus fines deportivos y en la competencia justa. Este movimiento coloca a Turlov en el centro de una campaña en la que también disputan la presidencia los alemanes Wadim Rosenstein y Jan Henric Buettner, y añade un componente geopolítico inesperado a la cita uzbeka.
Un guiño a Ucrania que trasciende el tablero

La idea de que Ucrania esté representada en la dirección de la FIDE no ha caído en saco roto. Ucrania ha dado al ajedrez grandes campeones, y Turlov ha sabido aprovechar ese argumento para tender puentes. En su mensaje público, el empresario ha remarcado la larga contribución del país al ajedrez mundial y ha pedido una mayor presencia ucraniana en los órganos de decisión. Podolyak, que ha sido una de las voces más visibles del gobierno ucraniano durante la guerra, no solo ha aceptado la invitación, sino que ha hecho bandera de la necesidad de separar la política de la competición, aunque el gesto tenga inevitablemente implicaciones simbólicas.
Detrás de esta jugada está la trayectoria de Turlov. Presidente de la Federación de Ajedrez de Kazajistán desde 2023 y de la Federación Internacional de Ajedrez Escolar desde 2025, no es un recién llegado a la escena federativa. En Kazajistán ha impulsado un ambicioso plan de crecimiento que ha incluido desde la llegada de grandes torneos hasta la introducción masiva del ajedrez en los colegios. Ahora quiere trasladar ese modelo a escala global, con una propuesta que pasa por reforzar a las federaciones nacionales, especialmente a las que cuentan con menos medios.
Más dinero, más escuelas y una FIDE digital

El programa de Turlov se apoya en tres ejes. El primero es económico: duplicar el Fondo de Desarrollo de la FIDE y elevarlo por encima de los seis millones de dólares para financiar torneos, formación de entrenadores y árbitros, viajes de jugadores y competiciones nacionales. La idea es simplificar el acceso a esos recursos y dar prioridad a las federaciones más vulnerables. El segundo eje es educativo: extender el ajedrez a las escuelas, aprovechando la experiencia que ya ha puesto en marcha en Kazajistán, y ofrecer herramientas digitales a profesores y alumnos. El tercero es institucional: mejorar la gobernanza, la transparencia y la sostenibilidad económica de la propia FIDE.
En el plano digital, el candidato propone una plataforma unificada para jugadores y federaciones, con una única cuenta que permita consultar el rating y la clasificación en vivo de ajedrez, el historial de competiciones y recursos formativos. Las soluciones de inteligencia artificial para el análisis de partidas y la lucha contra las trampas formarían parte de ese ecosistema, accesible incluso para las federaciones con menos presupuesto. Con esto, Turlov quiere que la tecnología no sea un privilegio, sino una herramienta al alcance de todos.
Anand, el respaldo que da peso a la candidatura
No es un detalle menor que Turlov haya elegido a Viswanathan Anand como número dos. El indio, cinco veces campeón del mundo y vicepresidente saliente de la FIDE, aporta cuatro décadas de experiencia en la élite y un aura casi legendaria. Su presencia da continuidad al actual equipo dirigente, pero también abre la puerta a que los jugadores tengan más peso en las decisiones. Turlov ha prometido establecer mecanismos de consulta permanente con los grandes maestros y publicar con dos años de antelación los calendarios de los mundiales y eventos principales.
La candidatura también ha ido sumando apoyos fuera del viejo continente. Federaciones de América Latina y el Caribe, entre ellas Argentina, Costa Rica, El Salvador, Barbados y Cuba, han mostrado su respaldo al proyecto. Ese respaldo puede ser clave en una votación donde cada voto cuenta y donde la geografía política siempre está presente. Turlov, además, ha querido dejar claro que su experiencia al frente de una empresa cotizada en Nasdaq le ha enseñado a gestionar recursos y a rendir cuentas, algo que considera esencial para una organización como la FIDE.
Con esta batería de propuestas, la batalla por la presidencia de la FIDE se presenta como una de las más competidas en años. La combinación de reforma económica, apertura a Ucrania y liderazgo compartido con Anand dibuja una candidatura que quiere conjugar la tradición del juego con una gestión más moderna. Samarcanda será el escenario en el que se decida si ese proyecto convence a las federaciones con derecho a voto. El ajedrez, una vez más, demuestra que las partidas también se juegan fuera de los tableros.
