- El CEIP Pío XII acoge el I Open Peña Alfil de ajedrez Sub-16 con más de 50 jóvenes jugadores previstos.
- Inscripción abierta hasta las 09:30 horas del mismo día del torneo, con cuotas reducidas para socios.
- Competición a sistema suizo de 6-7 rondas, ritmo de 8 minutos más 3 segundos de incremento por jugada.
- Trofeos por categorías de edad y medallas, con especial reconocimiento al participante más joven.

El CEIP Pío XII se prepara para convertirse en el epicentro del ajedrez juvenil con la celebración del I Open ‘Peña Alfil’ para categorías Sub-16, una cita pensada para reunir a decenas de jóvenes aficionados frente al tablero. La jornada quiere aunar competición, convivencia y aprendizaje en un ambiente cercano y participativo.
Según las previsiones de la organización, el torneo reunirá a más de medio centenar de jugadores procedentes de distintos puntos de la ciudad y su entorno. La prueba cuenta con el respaldo de la Delegación de Deportes del Ayuntamiento de Jerez, que se ha implicado tanto en la difusión del evento como en el impulso de futuras colaboraciones con la histórica Peña Alfil.
Horario, lugar de juego e inscripciones
El torneo tendrá lugar en las instalaciones del CEIP Pío XII, actual sede de la Peña Alfil, en una jornada completa de ajedrez rápido destinada a chicas y chicos de hasta 16 años. La competición arrancará a las 10:00 horas, por lo que la organización recomienda a los participantes llegar con antelación suficiente.
Las inscripciones pueden realizarse por teléfono a través del número habilitado por la peña organizadora, así como el propio día del torneo. Quienes opten por apuntarse de manera presencial deberán hacerlo antes de las 09:30 horas, límite fijado para cerrar el listado definitivo de jugadores y cuadrar los emparejamientos iniciales.
En cuanto a las cuotas, la organización ha fijado un precio general de 5 euros por inscripción, con una tarifa reducida de 3 euros para socios de la Peña Alfil y del propio CEIP Pío XII. De esta forma se busca facilitar la participación del alumnado del centro y de las familias ya vinculadas a la entidad ajedrecista.
La previsión de más de 50 inscritos sitúa al evento como una de las citas destacadas del calendario local de ajedrez de base. Para la Peña Alfil, supone una oportunidad de abrir sus puertas a nuevas generaciones y dar continuidad a su larga trayectoria en la ciudad.
El papel de la Peña Alfil y el apoyo institucional
La Peña Alfil, entidad organizadora del torneo, es una peña ajedrecista fundada en 1972, con más de medio siglo de dedicación al fomento de este deporte en Jerez. Su labor, centrada tanto en la competición como en la formación de nuevas generaciones de jugadores, ha sido reconocida en numerosas ocasiones por el entorno ajedrecístico local.
El delegado de Deportes, Tomás Sampalo, ha querido subrayar el peso específico de la Peña Alfil en la vida deportiva y cultural de la ciudad. Ha recordado que la entidad “lleva más de 50 años impulsando el ajedrez en Jerez” y ha señalado que el Ayuntamiento está trabajando con la peña para definir nuevas líneas de colaboración estables que permitan reforzar su actividad.
Actualmente, la Peña Alfil desarrolla buena parte de sus actividades en el CEIP Pío XII gracias a la cesión de espacios por parte de la Delegación de Educación y a la disposición de la dirección del centro. No obstante, desde el área municipal de Deportes se está estudiando la posibilidad de que la peña pueda contar con una sede fija como espacio de referencia, desligada del calendario y uso habitual del colegio.
Sampalo ha enmarcado este tipo de iniciativas dentro de la aspiración de Jerez a ser ciudad candidata a la Capitalidad Europea de la Cultura. En este sentido, ha señalado que el ajedrez es un ejemplo claro de la combinación entre actividad deportiva y práctica cultural, un ámbito en el que la ciudad quiere seguir creciendo con propuestas abiertas a la ciudadanía.
Para la Delegación de Deportes, colaborar en la difusión y organización de torneos como este Open Sub-16 de la Peña Alfil forma parte de una estrategia más amplia: consolidar el ajedrez como una opción de ocio educativo para la juventud y reforzar la oferta de deporte base en los barrios y centros educativos.
Formato de juego y ritmo de las partidas
El organizador del torneo, Tomás Guardia Bencomo, miembro activo de la Peña Alfil, ha detallado el sistema de competición que se empleará en este primer Open. El campeonato se desarrollará bajo el sistema suizo, un formato habitual en torneos de ajedrez que permite disputar varias rondas sin eliminación directa.
Está previsto que se jueguen entre seis y siete rondas, dependiendo finalmente del número de inscritos y del desarrollo de la jornada. Cada jugador dispondrá de ocho minutos en su reloj, con un incremento adicional de tres segundos por jugada, lo que obliga a gestionar bien el tiempo desde el inicio de la partida.
Guardia ha explicado de manera sencilla cómo funciona el ritmo elegido: al comienzo cada participante cuenta con 8 minutos, y por cada movimiento completado se añaden 3 segundos a su marcador. En la práctica, esto significa que las partidas suelen tener una duración corta pero intensa, lo que mantiene un buen dinamismo a lo largo de todo el torneo.
Si ambos rivales apuran al máximo sus relojes, la duración total de una partida puede rondar los 20 minutos, aunque a menudo los encuentros se resuelven antes por decisión estratégica o errores en el cálculo. Con este esquema de juego, la organización estima que el conjunto del Open se desarrollará en torno a unas dos horas de competición efectiva.
El uso de este control de tiempo pretende acostumbrar a los más jóvenes a jugar con límite de reloj y a tomar decisiones bajo cierta presión, un aspecto esencial del ajedrez moderno tanto en torneos escolares como en campeonatos oficiales de mayor nivel.
Categorías, premios y reconocimiento a los participantes
El I Open ‘Peña Alfil’ de ajedrez está diseñado para acoger a participantes de distintas edades dentro del marco Sub-16. Para ello, la organización ha establecido cinco categorías diferenciadas, con el objetivo de que cada jugador compita con rivales de su franja de edad.
Las categorías previstas son Sub-16, Sub-14, Sub-12, Sub-10 y Sub-8, lo que abre la puerta tanto a adolescentes con experiencia competitiva como a niños que se enfrentan a su primer torneo. Esta distribución busca equilibrar las partidas y facilitar que todos los asistentes se sientan cómodos en el tablero.
En el apartado de reconocimientos, el Open otorgará trofeos a los campeones de cada categoría, de Sub-8 a Sub-16. Además, se han previsto medallas para los segundos y terceros clasificados en cada tramo de edad, de forma que haya un buen número de premiados y se refuerce la motivación entre los jóvenes.
Más allá de los galardones habituales, la organización ha querido reservar un detalle simbólico para el participante más joven del torneo, que recibirá una medalla especial. Con este gesto se pretende animar a los más pequeños a seguir vinculados al ajedrez y a vivir la experiencia como un primer paso en su trayectoria deportiva.
El planteamiento global de los premios refleja la intención de la Peña Alfil de que el campeonato sea algo más que una simple clasificación final, poniendo el énfasis en la participación, el esfuerzo personal y el progreso de cada jugador, con independencia de los resultados.
Convivencia, aprendizaje y valor educativo del ajedrez
Uno de los aspectos que la organización subraya con más insistencia es el carácter formativo y social del torneo. Para Tomás Guardia, en este Open la convivencia entre los jugadores tiene un papel fundamental, especialmente para quienes se sientan por primera vez frente al reloj en un evento organizado.
El objetivo es que los debutantes puedan romper el hielo, hacer amistades y descubrir el ambiente de un torneo, mientras que quienes ya tienen cierto bagaje aprovechan la oportunidad para afianzar conceptos y ganar experiencia con partidas cronometradas. En ambos casos, la intención es que salgan con ganas de seguir vinculados al ajedrez.
La gestión del tiempo es otro elemento que la organización considera clave: al jugar con límite de reloj, los participantes deben aprender a tomar decisiones con rapidez, a priorizar jugadas y a mantener la calma incluso cuando los segundos corren en su contra. De ahí, según Guardia, surge buena parte del aprendizaje práctico que ofrecen este tipo de competiciones.
Desde la Delegación de Deportes, el propio Sampalo ha insistido en el valor educativo del ajedrez en la juventud, sobre todo en un contexto en el que las nuevas tecnologías ocupan gran parte del tiempo libre de los chicos y chicas. Ver a los jóvenes concentrados en el tablero, analizando posiciones y buscando soluciones, se presenta como una alternativa atractiva al uso exclusivamente pasivo de pantallas.
El ajedrez, apuntan desde la organización, funciona además como herramienta de desarrollo cognitivo y emocional: potencia la memoria, el pensamiento lógico, la planificación a medio plazo y la capacidad de asumir errores y aprender de ellos. Todo ello convierte el tablero en un recurso muy útil dentro y fuera de las aulas.
Ajedrez en los centros educativos y propuesta de futuro
En el ámbito pedagógico, Tomás Guardia ha destacado especialmente el papel del ajedrez como potenciador educativo para alumnado de altas capacidades. A su juicio, este perfil de estudiantes cuenta con pocas actividades específicamente planteadas para ellos, ya que se trata de una minoría dentro de los centros escolares.
Como ejemplo de buenas prácticas, ha mencionado el trabajo realizado por Altillo School, con la implicación de Daniel Escobar, donde se está utilizando el ajedrez como herramienta para estimular el talento, la creatividad y la capacidad de análisis de los alumnos con mayor rendimiento académico.
Guardia ha aprovechado la ocasión para defender que el ajedrez tenga una presencia más estable en los colegios públicos, aunque sea en formato de actividad extraescolar. Entiende que ofrecer esta opción permite a niños y niñas descubrir una afición con recorrido prácticamente ilimitado y, al mismo tiempo, socialmente igualitaria, ya que no requiere grandes inversiones materiales para poder practicarla.
La organización del I Open ‘Peña Alfil’ considera que torneos como este pueden servir de puerta de entrada para que más centros se interesen por incorporar el ajedrez a su oferta educativa. El hecho de que se celebre en el CEIP Pío XII, con la colaboración directa del Ayuntamiento, refuerza la idea de que el tablero tiene un hueco propio en la vida escolar de la ciudad.
Entre la Peña Alfil y las áreas municipales implicadas se plantea seguir trabajando para que nuevas actividades, cursos y campeonatos vayan surgiendo a lo largo del curso, tanto en el propio colegio como en otros espacios de Jerez, acercando así el ajedrez a un número cada vez mayor de familias.
Con todo ello, el I Open ‘Peña Alfil’ de ajedrez Sub-16 se perfila como algo más que un simple torneo puntual: es una apuesta conjunta por el ajedrez como herramienta cultural, deportiva y educativa, que quiere servir de referencia para futuras iniciativas en la ciudad y consolidar la imagen de Jerez como un lugar donde el tablero y las piezas también tienen su sitio en la vida cotidiana de niños y jóvenes.


